11 junio, 2026
La fiebre por la inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026 llegó a Tlaxcala acompañada de una fuerte polémica política.
Lo que debía ser un evento de esparcimiento familiar en el Zócalo capitalino se convirtió en el escenario perfecto para la promoción de la imagen del alcalde, Alfonso Sánchez García, de cara a sus aspiraciones por la gubernatura del estado.
Durante las actividades y transmisiones masivas organizadas por el ayuntamiento para seguir el arranque del torneo, se detectó la entrega masiva de playeras de la Selección Mexicana a los asistentes. ¿El detalle?…
En la parte posterior de las prendas destacaba grabado el nombre de “Alfonso”.
El presidente municipal, quien se dejó ver entre la multitud aprovechando el cobijo del evento, fue cuestionado directamente por los medios de comunicación sobre si el ayuntamiento estaba financiando y regalando estas camisetas con fines de promoción personal.
Su respuesta causó indignación y asombro entre la ciudadanía:
“No, porque hay muchos Alfonsos en Tlaxcala; no soy el único Alfonso que existe en el estado”, atajó el edil para intentar deslindarse.
A pesar de la evasiva, para los asistentes y analistas políticos resulta evidente que se trata de una estrategia de posicionamiento. Sánchez García ha sido señalado reiteradamente por utilizar cualquier escenario público, social o familiar para acaparar los reflectores y acercarse a la gente con miras al proceso estatal.
El eco de la estrategia publicitaria llegó hasta el gobierno estatal. En el marco de las actividades previas a la inauguración del Mundial, la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, fue cuestionada por la prensa sobre la libre circulación de estas playeras alusivas al alcalde capitalino.
Lejos de reprochar el presunto uso de recursos o eventos públicos para promoción personalizada, la mandataria estatal minimizó el hecho:
“Cualquiera puede expresar apoyo”, declaró Cuéllar Cisneros en una breve respuesta, legitimando las manifestaciones de simpatía hacia el munícipe.
Tras defender la acción como una simple muestra de afecto político, la gobernadora evitó emitir mayores comentarios y continuó con su agenda vinculada al arranque de la Copa del Mundo, justa donde México funge como una de las sedes oficiales.
Mientras tanto, en la capital, el balón ya rueda, pero bajo la sombra del oportunismo político.
Las camisetas obsequiadas son idénticas a las que también donó el DIF-Estatal, cuya titular es Mariana Cuéllar, la hija de la gobernadora Lorena Cuéllar.