03 febrero, 2016
¿Será posible que el PRD sea un partido que solape a quienes tienen la costumbre de violentar la Ley?
La semana pasada el columnista Ricardo Alemán señaló que dos militantes de Morena fueron liberados de un proceso por presiones realizadas por el propio partido.
Ahora sale a la luz el caso del ex diputado Alberto Amaro Corona, quien contaba con una orden de aprehensión como parte de un proceso penal.
El expediente 43/2012 radicado en el Distrito Judicial de Tepeaca de Negrete, señala a Amaro Corona como probable responsable de una agresión con arma de fuego a un comerciante de Tepeaca, Puebla.
Frente a estos hechos, urge que el Comité Directivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática se desmarque de un integrante que se puede convertir en un lastre.
De entrada, habrá que revocar su elección como precandidato a la diputación local, por la vía proporcional, al quedar en primer lugar en la lista.
Si, como corren las versiones de que el propio Amaro Corona se escabulló de la presencia policiaca durante el acto político de su partido, el PRD debe deslindarse del acusado.
La falta de acción será un detonante que puede provocar una escándalo que derrumbe las aspiraciones perredista para conseguir la gubernatura.
Recordemos, nada más, que el hartazgo ciudadano hacia los partidos tiene como origen los actos, fuera de la ley, de algunos militantes.
El desmarque de Amaro Corona, será la señal que dictará el PRD para conocer el comportamiento de los electores tlaxcaltecas.