09 diciembre, 2015
Fieles a su actuar movido por intereses personales y facciosos, los integrantes del Poder Legislativo, vuelve a las andadas.
Nuevamente, como en el 2014, los “representantes populares” volvieron a hacer de las suyas al sindicalizar a nueve trabajadores en ese Poder.
El actuar de los señores legisladores evidenció que la costumbre es hacer las cosas “en lo oscurito”, a espaldas de sus “representados”.
De nueva cuenta, a puerta cerrada y en reunión privada, los actuales diputados locales, decidieron la basificación de nueve empleados en el sindicato 4 de Octubre.
Además de un actuar irresponsable y opaco, surgen nuevas preguntas sobre este particular:
¿Cuál será el costo económico sobre la medida de engrosar un aparato burocrático que a todas luces resulta ineficiente?
¿Nuevamente los señores Diputados tomarán represalias, en un claro atentado contra la Libertad de Información, porque este hecho se filtró a los medios?
¿Cómo justificarán su actuar impositivo y opaco para explicar una medida que a todas luces contraviene con la descentralización y adelgazamiento de los aparatos burocráticos?
¿En términos de dinero, cuánto costará a los contribuyentes esta determinación?
La opinión pública exige respuestas prontas, claras, certeras.
En caso contrario de que el silencio cómplice predomine, los responsables de estos hechos sólo podrán limpiar su reputación con la solicitud de licencia.
Es una lástima que un cargo de elección popular no sea renunciable.
Edgar R. Conde Carmona
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No es más el hombre que más hace, sino el que más sabe (Cervantes)