17 diciembre, 2015
¿Hasta donde la seguridad, del municipio de que se trate, es responsabilidad de instancias federales, estatales o municipales?
¿Hasta que grado se puede justificar la inacción policíaca porque “hubo recortes” del rubro de seguridad pública?
Bien es cierto que siempre serán indispensables recursos para equipar adecuadamente a los cuerpos de seguridad pública.
Como también es una realidad que una eficiente te seguridad pública depende en mayor medida de acciones focal izada de combate y prevención del delito.
El caso de Huamantla, donde el alcalde panista, Aleja drogas Aguilar, acepta un incremento en los índices de secuestro, refleja que hay acciones débiles o incompletas en este rubro.
Una realidad es que dicha situación no obedece exclusivamente a la competencia local; también hay cargo para las autoridades estatales y federales.
Las cifras alegres que quieran difundir, en materia de seguridad, reflejarán únicamente desesperación gubernamental ante un hecho innegable.
Sin embargo, el área municipal el cambio en cuatro.ocasiones en la titularidad de la Dirección de Seguridad Pública, así como connatos de wnfeentamientos entre efectivos y autoridades, revela cierta descomposición en materia de en seguridad.
Sin duda, es urgente un replanteamiento de la política municipal de seguridad pública, donde exista.un verdadero ataque frontal a la inseguridad y la delincuencia.
Pero también es indispensable que esta responsabilidad, compartida con las instancias estatales y federales, debe dar resultados en el.corto plazo.
Las luces de alarma las encendió el alcalde Alejandro Aguilar, y más allá de políticas facciones, urge que exista coordinación de los tres niveles de gobierno para contrarrestar los efectos de la delincuencia organizada.
Edgar R. Conde carmona