18 diciembre, 2015
No hay quien pare a los congresistas de Tlaxcala. Violan impunemente la ley y tan campantes.
Ahora, los integrantes del Poder Legislativo, viven un nuevo escándalo por la percepción de 220 mil pesos, entre bono de fin ($180,000.00) de año y aguinaldo ($40,000.00).
En contraposición, 60% de los 110 trabajadores basificados han recibido una prestación que les confiere la ley.
Recordemos que 22 de 32 integrantes del Congreso de Tlaxcala buscarán una alcaldía y con estos recursos extraordinarios les permitirán engordar su alcancía para gastos de campaña.
Insultante resultan los recursos otorgados, cuando por “errores de dedo” o una deficiente legislación, este poder ha quedado en ridículo por un actuar pobre.
Más insultante resulta que, por ejemplo, para los señores diputados no existe en ninguna partida el concepto de “aguinaldo”.
Y por si fuera poco, sumemos el hecho de que esta prestación, considerada para los empleados de este Poder, no está presupuestada para los casos de los empleados que fueron basificados en el presente año. Total. A todas luces se violenta la Ley y no hay quien ponga orden.