06 julio, 2015
*En Ixtacuixtla, don Federico Díaz, crea misticismo
* Lleva 50 años creando personajes ficticios
Por JAVIER CONDE
En su fábrica de sueños, don Federico Díaz Flores, le da vida a los alebrijes. Todos, un misterio. En 50 años ha creado personajes singulares. Desde el diseño más primitivo hasta el más claro toque excéntrico del misticismo.
En su taller, ubicado en el municipio de Ixtacuixtla, el artesano señala que cada uno tiene un diseño especial. Arguye que cada uno representa un espíritu innovador e irreal del alma. Dice que ningún alebrije es igual, que todos tienen una misión distinta.
Entre retablos de madera, montones de papel periódico, envases con engrudo, tintas multicolores, pinceles, el decano artesano deduce que sus alebrijes tienen una misión.
Señala que todos ellos tienen que dar vida a un espacio vacío de un hogar, de una oficina, de un comercio, pero sobre todo al corazón de quien los adopta. Desde ahí parte el infinito sello del misticismo, de aquel éxtasis que navega todos los días en lo más profundo de sus sueños.
Comenta que Alebrije es una palabra en caló (lenguaje gitano adoptado) que quiere decir “cosa enredada difícil y de tipo confuso o fantástico”.
Don Federico rememora que partió de su natal Ixtacuixtla, hace más de medio siglo para irse a trabajar a la capital del país, donde aprendió a elaborar piñatas y por accidente alebrijes.
Agrega que su tía Aurora tenía un restaurante donde él trabajaba y en sus ratos libres comenzó a elaborar alebrijes cuya tradición en México proviene del estado de Oaxaca y que ahora le ha dado profundas satisfacciones.
Las variadas formas llevan al artesano a realizar con su imaginación y con la de su familia figuras de animales como: toros, leones, jaguares, iguanas, perros, serpientes, pájaros, cabras.
Sí, una amplia diversidad de figuras fantásticas e imaginarias, entre ellas, aquellos pequeños demonios que quizás todos llevemos dentro.
Y quienes elaboran alebrijes señalan que el encanto de las figuras es que tienen formas de animales, de seres extraterrestres, de nahuales, de ángeles o algo inesperado. Aquí el único límite es la imaginación, aquí se vale soñar.
El origen
El alebrije, es una artesanía mexicana de reciente reconocimiento inventada por Pedro Linares López en 1936 en el Distrito Federal, que es hecha de diferentes tipos de papel y pintada con colores alegres y vibrantes.
Generalmente representan a un animal imaginario, conformado por elementos fisionómicos de varios animales diferentes.
La cartonería es una técnica utilizada para la elaboración de piñatas y judas, que consiste en el modelado del papel, por lo regular es periódico con cartón, por lo que los alebrijes son una variación de la cartonería.
La técnica utilizada para los alebrijes es con una estructura de alambre o de carrizo, la modelación con papel y cartón, diferentes técnicas de acabado y pintado.
En 1936, Linares tuvo un sueño donde vio animales con extrañas figuras y colores, con alas, cuernos, colas, colmillos y demás.
Estas esculturas fueron descubiertas por sus primeros clientes quienes eran maestros pirotécnicos, luego por la cineasta Judith Bronowski, quien dio a conocer a nivel mundial la historia de los alebrijes y Pedro Linares López a través de un documental que el mismo produjo y dirigió.
Pedro Linares recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes 1990 por su gran trayectoria artística y por su creación: Los Alebrijes. En la actualidad, los hijos y nietos de Linares así como miles de cartoneros más continúan la tradición familiar creando estas pequeñas figurillas.
Pura puntada…
Y en la intimidad del taller de don Federico quien redacta dichas líneas se pudo dar cuenta que en las piezas artesanales frecuentemente aparecen figuras zoomorfas y fantásticas, en las que se combinan partes de reptiles, aves, anfibios, insectos y mamíferos, al igual que diferentes épocas y estilos.
Y lo principal, a uno ingresa al mundo del surrealismo, que es parte de la magia y que es una muestra de lo que pueden ser nuestros sueños cuando navegan en una profunda fantasía, aunque absurdo y loco parezca.
Bienvenidos al planeta de los alebrijes… ¿Todos los alebrijes tendrán vida de noche?…