Impera descomposición política en el Congreso

26 mayo, 2015

Las acusaciones mutuas entre priístas y panistas sobre dineros públicos manejados con “discrecionalidad”, más allá de enturbiar un proceso electoral de por sí complejo, revelan sobre todo el grado de descomposición política que impera en el Congreso de Tlaxcala.

La manzana de la discordia está representada por un millón de pesos.
Primero, el líder de la bancada del Partido Revolucionario Institucional, Florentino Domínguez Ordoñez, habría revelado que los integrantes de la fracción panista pidieron “discrecionalidad” en el manejo de un millón de pesos que a cada legislador le otorga el gobierno del estado para obra pública.

En respuesta, Ángelo Gutiérrez Hernández, panista y Presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política de ese poder, reviró y acusó al diputado y presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Marco Antonio Mena Rodríguez, “de robarse un millón de pesos de las arcas de este poder”.

Pero la manzana de la discordia, no aparece. Por ningún lado.
Lo que sí es un hecho es que, si fue cierta la declaración de la diputada Eréndira Jiménez Montiel, en voz de Gutiérrez Hernández, es urgente que se actúe en consecuencia.

Independientemente de la filiación política, los legisladores tlaxcaltecas están en la obligación moral y política de aclarar este punto a través de una investigación minuciosa y no mediante una guerra mediática que, no se han dado cuenta, desgasta a sus respectivos partidos frente al proceso electoral que se vive.

Más que acusaciones, la ciudadanía reclama transparencia. Más que dichos, los tlaxcaltecas exigimos hechos.

Y sólo a través de una investigación minuciosa es que podrán recuperar, en el mejor de los casos, la credibilidad que los partidos políticos requieren en estos momentos.

De otra manera, el único mensaje que estarían transmitiendo a la sociedad es la de unos políticos pequeños que buscan distraer al electorado para llevar agua a su molino.

* Información EDGAR R. CONDE CARMONA

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