30 diciembre, 2013
Este lunes, durante la agonía de su administración municipal, Pedro Pérez, el considerado”peor alcalde capitalino de la historia” consumó su último capricho, al izar la bandera en la llamada asta bandera monumental la cual fue colocada de manera poco estratégica en la salida sur de la capital, a escasos quinientos metros de su domicilio particular.
Durante un visiblemente improvisado acto protocolario, acompañado de autoridades federales y estatales donde llamó poderosamente la atención que asistiera la senadora Martha Palafox Gutiérrez, madre del secretario del ayuntamiento Horacio Palafox, y una de las razones por las que se especulaba la adición del próximo ex edil a las filas del Partido del Trabajo.
Así como la asistencia de un mando medio del ejército, pese a la insistencia del alcalde de supuestamente reconocer la labor del gremio castrense, así como algunos trabajadores de la comuna que externaban descontento por ser convidados a asistir durante sus vacaciones.
Durante su discurso, el edil, tartamudo y con desvaríos, trató de ensalzar lo que fue su última obra, remarcando que únicamente le estaban menos de 48 horas de los tes largos años que el y séquito “gobernaron” la capital, discurso en el cual, en todo momento, fue flanqueado por miembros de su cabildo, entre ellos sus hermanos y madre.
Fue así, como con la consagración del llamado “capricho”, el edil caracterizado por sus polémicas declaraciones, aventuradas discusiones y desaguisados con la prensa, ciudadanía, e inclusive con funcionarios estatales, quien en una ocasión frustraron su intento de adueñarse a la brava de un predio perteneciente al gobierno estatal, culmino con tres años de la llamada ” capital con identidad”, logrando posicionar a Tlaxcala como una de las tres peores ciudades en materia de seguridad, desarrollo y empleo, según cifras nacionales, sin embargo, es preciso recordar que su mayor logro fue llenar de flores los camellones de las avenidas capitalinas.
* Información de ALFREDO GONZÁLEZ