24 junio, 2016
Cerca de las 13:30 horas, habitantes de San Jerónimo Zacualpan, Tlaxcala retuvieron a cuatro presuntos ladrones que al parecer golpeaban -en plena vía pública- a un vecino de ese lugar, lo que obligó a la Comisión Estatal de Seguridad Pública (CES), a movilizarse para evitar que fueran golpeados.
Una vez que se caldearon los ánimos, los vecinos obligaron a dichas personas -dos de ellas originarias del estado de Puebla, uno más de Zacatelco y otro más de Santacruz Aquiahuac- a caminar hasta el zócalo de esta localidad para exhibirlos.
Derivado de lo anterior, un convoy de la policía estatal se ha trasladado hasta ese sitio, ubicado en el sur del estado para evitar que la violencia estalle. Se habla de que son posiblemente hampones. Al filo de las 16:00 horas, los pobladores decidieron voltear dos vehículos -uno de ellos, en el que iban los presuntos ladrones-, sin que los policías pudieran hacer algo al respecto.
Cabe señalar que el presidente municipal de este lugar, Isidro Nohpal García al igual que trabajadores de la dirección de Gobernación, dependiente del Gobierno de Tlaxcala, mantuvieron diálogo con los quejosos quienes se negaron en un principio a entregar a los cuarto retenidos.
Los lugareños también rompieron cristales de la presidencia municipal en señal de protesta, sin que hubiera algún detenido. La zozobra creció conforme transcurrió la tarde de este viernes; en dos ocasiones los efectivos de seguridad dispersaron el gas pimienta para inhibir la violencia; es más, ni el fuerte aguacero logró calmar la rabia de los lugareños.
Dentro de lo que aconteció fue que el hogar donde los supuestos ladrones pretendían hurtar era precisamente el del presidente y magistrado del Tribunal Electoral de Tlaxcala (TET), Hugo Morales Alanis, quien llegó al lugar de los hechos horas después de la retención.
Lo cierto, es que después de tres horas de diálogo entre las autoridades y los quejosos llegaron al entendimiento de que entregarían a los cuatro sujetos, y que como afectados presentarían una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Al filo de las 19:30 horas los señalados fueron liberados, y de inmediato fueron rescatados por elementos de la CES, y fueron llevados a las instalaciones de la Academia de Policía para que fueran revisados clínicamente, y así valorar su estado de salud. Trascendió que ninguno de ellos recibió golpes en su físico.