14 septiembre, 2015
Desde la REDACCIÓN
Sería bueno que el gobernador del estado, Mariano González Zarur, quien encabeza el Grupo Estratégico de Seguridad mirara hacia lo que ocurre dentro del sistema carcelario de la entidad, donde han ocurrido -según dicen- varias irregularidades que podrían poner en riesgo su estabilidad.
Fuentes confiables dicen que la directora de Prevención de los Centros de Prevención y Reinserción Social, Mary Cruz Cortés Ornelas, ha sido cuestionada dentro y fuera porque prefiere andar de celadora de los propios trabajadores antes que vigilar el comportamiento de los presos que parecen leones enjaulados.
También importante que la funcionaria explicara el por qué se han registrado supuestamente dos riñas en el interior de ambos Ceresos -Tlaxcala y Apizaco- sin que ponga orden dentro de este lugar de frías paredes-.
Dicen que la primer riña –batalla campal- se dio el primero de septiembre y la segunda, un día después; incluso uno de los presos de nombre Guillermo N. -acusado de secuestro- resultó con una puñalada por parte de otro peligroso reo.
Derivado de lo anterior, este sujeto tuvo que ser trasladado al Cereso de Tlaxcala, a fin de evitar el roce nuevamente con quien lo hirió, sin embargo, Cortés Ornelas sabe que dentro de esta cárcel hay dos familiares más de su agresor. ¿Acaso dejará que convivan en la misma área?…
Por ello, es importante que el gobernador de Tlaxcala analice lo que pasa dentro del sistema carcelario, pues sería desagradable recibir la noticia que por primera ocasión se registrara un desenlace fatal dentro de los dos reclusorios.
Trascendió que otro error de la titular de los Ceresos, es que no quiere escuchar a los presos, quienes por ley tienen derecho a ser escuchados, lo que ha generado múltiples voces de rechazo de la población interna y de familiares.
Es más, dicen que las cosas siempre fueron mucho mejor cuando estaba al frente de la dirección de Prevención, Juan Olmedo López –quien falleció hace unas semanas-, pues por lo menos él afrontaba los problemas de este lugar.
El hecho, es que en el Cereso de Tlaxcala se ha convertido -dicen por ahí- en el refugio de excolaboradores de Orlando May Zaragoza, extitular de la Comisión Estatal de Seguridad Pública. ¿Verdad o mentira?
Por ello, dejamos a la reflexión lo que ocurre dentro de ambos Ceresos, por lo que las autoridades están a tiempo de evitar un conflicto mayor, pues dicen también -las mismas fuentes consultadas- que operan ahí supuestas pandillas en la población penitenciaria.
Reiteramos que sería bastante desagradable que el mandatario estatal al igual que la ciudadanía recibieran la noticia de que por no escuchar a los presos, por no poner orden y por solapar el nepotismo ambos Ceresos estallaran en un severo conflicto.
De todo lo anterior, ¿Para qué sirve el Consejo Interdisciplinario?… Dicha instancia debería evitar que dentro de las oficinas generales de la Dirección de Prevención se coman “chilitos en nogada” como lo pronuncian las fuentes consultadas.
Y la pregunta obligada: ¿El señor secretario de Gobierno, Ernesto Ordóñez Carrera qué hace?…