09 junio, 2015
Este martes, habitantes de San Damián Texoloc, se plantaron frente a la alcaldía de este lugar para protestar por la destrucción de la plaza principal, pues según el alcalde ahora del PRD, Miguel Ángel Covarrubias necesitaba “una manita de gato”.
Los lugareños encolerizados le exigieron al presidente municipal que presente un proyecto ejecutivo para saber las razones del por qué intentó “modernizar” el pequeño zócalo de este polémico lugar.
Caras regordetas, morenas, blancas y muy chapeados gritaron: ¡Da la cara Covarrubias! ¡meón danos una explicación!… Mientras que policías municipales se mantenían al margen de esta movilización.
Lo cierto, es que aquellas lámparas que algún día alumbraron fueron utilizadas por los pequeños como resbaladillas en esta tarde bravía y aquel árbol que un día regaló sombra hoy está talado.
Y qué decir de las efigies de bronce de los dos hombres ilustres -Anselmo Cervantes, exgobernador del estado, entre 1962 y 1968 y la de “Ascención “Chon” Cruz Pérez, músico originario y creador del paso doble “Cielo Tlaxcalteca”- totalmente destruidas, pero no su historia.
Mientras que Giovanni Betancurt, uno de los líderes de este movimiento y nuero del ex líder estatal del PAN, Sergio González lamentó la actitud del alcalde quien “jamás nos hizo caso y ahora pretende destruir lo que es nuestro patrimonio y lo peor del caso, es que antes nos conocían por matones y ahora por meones, qué ironía”.
Luego, vino el show…
Y conforme cayó la noche, aumentó el enojo hasta que una mujer vestida de negro derribó el muro de madera que instaló la empresa para concretar la remodelación de este parque.
En cuanto cayó el primer tablón, los pobladores comenzaron a vitorear dicha acción. Y luego, uno a uno se vino abajo. Rostros de furia y patadas certeras hacían que cayera la improvisada barda. Los texoleños exigieron la presencia del alcalde y vitorearon como signo de victoria la caída de su propio muro.
Y después de media hora, cerca de las 18:00 horas se presentó el edil para encarar a los inconformes, así como improvisado torero. En una carretada de mentadas de madre vino una sola exclamación: ¡Se ve, se siente el meón está presente!… ¡Se ve, se siente el meón está presente!…
Las carcajadas, las burlas, las ofensas retumbaron en la destruída plaza principal, mientras que un presidente temerario caminó y saludo al ex líder estatal del PAN, Sergio González Hernández. El alcalde, el chamaco los llegó a retar e iba con sus séquitos.
Y la ola de insultos aumentó conforme el alcalde llegó hasta que tomó él micrófono y dijo que con él, se instauró el desarrollo. Y por tercera ocasión vino la rechifla contra la autoridad.
Entre los susurros se escuchó la voz de una morena: ¡Cálmate pinche moderno Varguitas!… Y las carcajadas retumbaron una vez más.
Sin embargo, el alcalde traía el veneno en la daga y exclamó: “no se necesita ser diputado federal, no se necesita secretario de gobierno o de obras públicas para traer modernidad a este pueblo”.
Mientras que un Sergio González, quedaba pasmado, con los brazos cruzados y miraba al otrora militante del Partido Movimiento Ciudadano vociferar.
Y luego, la garganta viperina del alcalde dijo: “Le pido a Sergio González, que pague siete años de agua potable, le pido que saque las manos de este movimiento”.
La guerra de palabras se recrudeció como se recrudeció la noche. Los quejosos arrancaron del pavimento una estructura metálica de una parada vial, mientras que el alcalde huía con sus esbirros en medio de una compleja noche donde una descarga de arma de fuego se escuchó muy cerca de lugar.
En tanto, los encolerizados lugareños utilizaron los tablones para tapar el Kiosko que también será demolido, según el alcalde, mientras que otros encolerizados quejosos realizaban el saqueo de bultos de fertilizante para tapar el acceso principal a la alcaldía.
Entre mentadas de madre, rechiflas y advertencias, indirectas, el preámbulo de 2016, culminó este día, donde las semejanzas con la película mexicana “La Ley de Herodes” fueron notables como aquel presidente que ha instaurado la “modernidad” y como aquel panista incómodo.
* Información JAVIER CONDE