04 marzo, 2014
Ver para creer…
Un político marrullero… Sencillamente, Ernesto Ordóñez Carrera, ha sido un personaje que le ha servido a Mariano González Zarur, para abrir brechas en el ámbito político y ser un priísta prácticamente marrullero que es capaz de todo con tal de entregar cuentas claras a su patrón.
Así lo demuestra, la historia política del exdirector de Pensiones Civiles del Estado, quien ahora será el responsable de la política interna del estado, y se espera un periodo difícil para la gobernanza en Tlaxcala, puesto a que dicho político está acostumbrado a no cumplir con su palabra.
Pero queda claro que el gobernador Mariano González, será quien siga mandando en dicha secretaría, pero Ordóñez Carrera le servirá para diversas encomiendas entre ellas, dar solución a problemas de carácter social y a mantener una relación con los partidos políticos, la cual ha sido nula.
En términos, generales Ordóñez Carrera, es el político que Mariano Andaba buscando para enfilar dos procesos electorales, pero la pregunta es importante ¿El exalcalde de Apetatitlán, en verdad le será leal?…
¡Hey, es el Rey!… El presidente de la mesa directiva del Congreso del Estado, Roberto Zamora Gracia, se siente uno de los personajes de la película del Rey León, pero queda en evidencia que el político ligado a la familia Ortiz Ortiz, intenta desafiar al gobernador del estado, Mariano González Zarur.
Señala que en la Universidad Politécnica de Tlaxcala, se han cometido excesos en el manejo de los recursos, pero bastaría preguntarle ¿por qué en el sexenio de Alfonso Sánchez Anaya, Jaime Montiel Coto, fue a la cárcel? ¿por qué don Roberto?
La historia no olvida aquel supuesto desvío de recursos en el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Tlaxcala (Cecyte). Sería importante, que no fuera un político de memoria tan corta. Se aclara, no lo estamos acusando de nada pero si sería bueno que nos recordara que pasó.
¿Adriana Dávila, la incongruente?… La senadora de la República, Adriana Dávila Fernández, afirma que en el combate a la trata de personas, no debe haber colores ni partidos políticos, sino por el contrario jalar todos juntos.
Sin embargo, muestra una actitud incongruente porque en su discurso no para de criticar las acciones del gobierno estatal, en el combate a dicho fenómeno.