Columna-El Gavilán: ¿El vividor del gremio?

31 octubre, 2013

El Gavilán

Chapatal, carroñero, oreja, traficante de la información, son sólo algunos de los motes que este peculiar personaje de la ciudad de Tlaxcala, quien a pesar de tener ya más de un año de haber sido despedido del medio de comunicación para el que trabajaba, sigue ostentándose como periodista, sin embargo, forma parte de la nómina de dependencias gubernamentales.

No conforme con recibir la clásica “untada de manteca” en su mano, este característico personaje se empeña en traficar información, en su mayoría errónea para incidir en la vida política del estado, o tratar de hacerlo, el buscar consumar sus venganzas personales por medio de mentiras y calumnias hacía actores políticos y de medios de comunicación, es tarea de cada día, buscando siempre poner precio a sus falsas palabras y chismes de lavadero.

Este remedo de agente de inteligencia, no es más que un vividor del erario público, hace ya varios ayeres como “madrina” de la PGJE en tiempos de Beatriz Paredes, y hoy en día, bajo chantajes de hechos bochornosos ha corrompido en las filas de una de las dependencias estatales, desde donde atenta inclusive contra quienes le proveen del recurso que busca empedernido para su bolsa.

En su comunidad, el “panfletero”, como lo conocen por su habitual tarea de publicitar los desatinos de su alcalde e intimidades de sus vecinos, labor que le ha hecho ganar el desapruebo de muchos, inclusive consanguineos.

Pero lo alarmante de este individuo reside en el lamentable hecho de adquirir deudas con particulares, ya sea por teléfonos celulares, alhajas, e inclusive ropa femenina, misma que provoca que sean los mismos acreedores los que después exijan a instituciones públicas se les liquide el adeudo, ya que el da como lugar de trabajo las mismas.

Otra más de sus virtudes, es su camaleónica habilidad de ostentarse como el coordinador de los medios digitales de la entidad, la cual utiliza para llenar sus bolsas a cambio de según él, pasar la nota a los amigos y que la misma se publique, o todo lo contrario, que la información no salga a la luz, treta que en muy escasas ocasiones no termina con un disgusto de los que se desprenden de los billetes para satisfacer su hambre voraz de lucrar ilícitamente.

Por todo lo anterior, y como parte de un gremio que ha adolecido por su errática conducta, exhorto a la ciudadanía, a los actores políticos, funcionarios, y a todos los habitantes del mundo, porque hasta quienes visitan la entidad han sido sus víctimas, que se abstengan de hacerle cualquier comentario que pueda utilizar en su contra, de darle dádivas, y por favor, después de toparse con él, revisen que su cartera y celular aun estén con ustedes, sino pregunten a una de las diputadas suplentes del Congreso Local, y por cierto… El nombre de este sujeto esta de mas, usted ya lo conoce o conocerá.

Los pichones:

* Sería bueno que la SEGOB que ya se deslindara del olor a hierbas del sahumerio de su “chiva de los amarres”, esa oreja de corazón azulito que hace trabajitos, amarres, limpias y hasta masajitos en su horario laboral, y deja huir graciosamente a los golpeadores de mujeres.

* Al señor de “piedra”, que busca crucificar a los que alguna vez llamo amigos, entienda por favor, usted es de piedra, pero pomex, y las pomex solo hacen bulto, estorban, pero no tienen gran peso, y fácilmente caen.

* A la nueva Confederación de periodistas he de decir que, la “sangre nueva” del periodismo no es botín político para inmolarlo frente a palacio, o para hacer mantas con su sangre en protestas mezquinas, y por mas que lo intenten, los jóvenes no están para defender a los dinosaurios del gremio.

He dicho…

Comentarios