01 octubre, 2013
Por SERGIO ESPINOSA
Llama poderosamente la atención de vecinos y transeúntes que pasan por el lugar, el hecho de que recientemente se estén colocando sobre la barda perimetral que encierra al Plantel Número 10 en Apizaco, del Sub Sistema Colegio de Bachilleres de Tlaxcala (COBAT), unas líneas metálicas y rollos extendidos de navajas aceradas, a modo de un campo de concentración o un centro de reclusión.
Lo que contrasta enormemente con un letrero de color blanco y letras negras colocado entre unos pinos justo en el costado derecho del acceso principal del centro educativo, ubicado sobre la calle Zaragoza hasta topar con padre,al sur de la ciudad rielera, el que ostenta el logotipo de la institución seguido del texto que dice: “Una Institución Comprometida por la Educación con Sentido Humano”
Por desgracia, las cosas no quedan allí, ya que la entrada a tan peculiar espacio educativo está custodiado por la menos cuatro jóvenes de ambos sexos, los cuales con el uniforme que los identifica como miembros de la matrícula y radio en mano, filtran la entrada al lugar, los que presumiblemente descuidan sus clases por realizar tareas de vigilancia y seguridad.
Quienes comentaron de manera económica, que el Director es de reciente llegada, así como el hecho de que las líneas de navajas sobre la barda, son para evitar que los estudiantes se ausenten de su escuela, y por razones de seguridad como inicialmente se habría pensado.
También comentaron que las navajas aceradas de paso prohibieron el que una persona que vendía sus productos a los asistentes a clases, lo haga sobre la barda ayudado de una escalera, esto ante la falta de un servicio óptimo de parte del responsable de la cafetería o cooperativa, la cual ha sido cerrada hasta en dos ocasiones por la Secretaria de Salud (SESA), por infringir las disposiciones de las autoridades, en cuanto al los productos que allí se vendían, básicamente por cuestiones sanitarias y de calidad nutricional.
Es por eso, que las autoridades educativas en el estado, deben revisar la forma de trabajar y los procedimientos aplicados en este centro educativo, así como lo que compete directamente a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), ya que a todas luces se están vulnerando los derechos fundamentales de los menores en este moderno sistema educativo.