31 octubre, 2012
Escribe EDGAR R. CONDE CARMONA
(edgarconde@indicemedia.com.mx / www.twitter.com/su_excelencia)
Lo dijo el presidente de la Mesa Directiva del Congreso de Tlaxcala, Teodardo Muñoz Torres: “es urgente que el Poder Legislativo tenga una Ley de avanzada en materia de fiscalización”.
La pregunta, sin embargo, asalta lacerante: ¿Cuándo se pondrán de acuerdo los integrantes de dicho poder para atender esta urgencia?
Pero más allá de la imperiosa necesidad de dicha Ley, lo que es prioritario es que la existente se aplique, sin dilaciones, sin deformaciones.
No será con más candados como se solucionen los casos en que se violente la legislación en la materia. Se requiere que se aplique de manera puntual. De otra manera, Tlaxcala seguirá viviendo el imperio de la opacidad y la impunidad.
Es cierto que existen vacíos legales, pero eso no implica, de ninguna manera la creación de una nueva Ley. Es indispensable que se reformen los mandatos legales a efecto de que ningún funcionario o ningún representante popular estén por encima de la Ley.
Y, si como dice el propio Muñoz Torres: la nueva ley de fiscalización se presentará hasta el 2013, pues tenemos pocas esperanzas que todos los yerros que hasta ahora han colocado a Tlaxcala en medio del escándalo de corrupciones puedan ser sancionados.
Es urgente reformar la legislación en la materia, pero ¿hasta cuándo?