28 octubre, 2012
* Hace falta más…
Buenas noticias llegan a los tlaxcaltecas. El estado se encuentra 4.7 % por abajo del promedio nacional en casos de fallecimientos por cáncer de mama.
Según los datos revelados por el secretario de salud, Jesús Salvador Fragoso Bernal, durante la conmemoración del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, Tlaxcala registra una tasa de doce muertes por cáncer de mama por cada 100 mil habitantes.
De esta manera, mientras que en el año anterior se registraron 39 decesos ocasionados por este mal, en lo que va del año se tienen registradas 25 muertes por la misma causa.
Por esta misma razón, al llamado realizado por el responsable de las políticas en materia de salud, del gobierno del estado, de enfocar “a la prevención de enfermedades y al autocuidado de nuestra salud”, es indispensable reforzar las acciones para combatir este mal con otras medidas complementarias.
De acuerdo con informes difundidos por el portal www.breastcancer.org, los principales factores de riesgo están relacionados con cuestiones genéticas, sobrepeso y una alta exposición a químicos y plásticos.
Y en este sentido será necesario instrumentar mecanismos y acciones que contrarresten estos factores de riesgo y para ello es indispensable que otras instancias, como la Secretaría de Educación Pública de Estado (SEPE) y el Instituto Estatal de la Mujer, por ejemplo, se den a la tarea de generar acciones para que especialmente las nuevas generaciones eviten el consumo de productos con altas cantidades de químicos.
Se antoja una tarea titánica la de buscar que las nuevas generaciones se concienticen sobre los riesgos que pueden generar el abuso de desodorantes y antitranspirantes, la ingesta de una gran variedad de productos que, bajo la promesa de brindar bondades, son potenciales generadoras de riesgos.
Además, es urgente una campaña exhaustiva para modificar los hábitos alimenticios a efecto de reducir, al máximo, las posibilidades de que los habitantes de Tlaxcala cuenten con mejores condiciones de vida, particularmente cuando nuestro país ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil y juvenil.
La tarea que se plantea es enorme y los resultados los veremos en una o dos generaciones, pero es indispensable dar los primero pasos si en verdad queremos que nuestras mujeres del futuro tengan la certeza de que su vida tendrá futuro.
La lucha contra el cáncer de mama, no es tarea exclusiva de las mujeres. Y menos es una actividad que incluya a las mujeres que tengan cierta edad. Se trata de una lucha frontal que debemos enfrentar todos y cada uno de los actores de esta sociedad.
Y es tiempo de actuar, antes que sea demasiado tarde.