18 mayo, 2026
La molestia ciudadana crece contra el director de parquímetros de Apizaco, Baldomero Galaviz, señalado no solo por protagonizar actos violentos en plena vía pública, sino también por presuntos abusos de poder, corrupción y extorsión contra comerciantes.
Diversas denuncias lo acusan de operar con prepotencia, hostigar a trabajadores y comerciantes, además de aplicar sanciones sin sensibilidad ni criterio, incluso contra vehículos con señalamientos de discapacidad, evidenciando una preocupante falta de humanidad y abuso institucional.
Mientras los parquímetros presentan fallas constantes y afectan a la ciudadanía, el funcionario parece más enfocado en generar confrontación, recaudar a costa del abuso y sembrar miedo, en lugar de cumplir con su responsabilidad pública.
Ciudadanos consideran inadmisible que un servidor público actúe con violencia, arrogancia y posibles prácticas de corrupción, cuando su obligación debería ser garantizar orden, respeto y bienestar social.
El llamado al alcalde Javier Rivera es urgente: Apizaco necesita funcionarios que sirvan al pueblo, no personajes señalados por abuso, extorsión y actitudes que profundizan el hartazgo social.