04 mayo, 2026
Ariadna Montiel, la recién estrenada líder nacional de Morena, dejó claro en su primera arenga que los corruptos no tienen cabida en ese partido político un discurso muy temerario en medio un escándalo por el caso Rocha Moya.
La nueva presidenta nacional señaló que “uno de los principales retos rumbo a las elecciones de 2027 será garantizar perfiles con trayectoria ética… llamo a la militancia a realizar un ‘examen de conciencia’ y a denunciar irregularidades.
Quienes aspiren a ser candidatos en 2027, deben tener una trayectoria impecable. En Morena, aunque ganen la encuesta, no serán candidatos si se tiene la certeza de que se cometió un acto de corrupción”. Cierro comillas.
La narrativa emocionó a las y los morenistas presentes en el Consejo Nacional, a periodistas paladines, sin embargo, mi pregunta es… ¿Antes de ese discurso si los aceptaban?…
Si los altos mandos de Morena en el país y en Tlaxcala, cómo saldrían evaluados en ese “examen de conciencia?… Una gran mayoría quedaría reprobados por sus actos.
La retórica de la nueva dirigente es solo una aspirina para calmar las presiones de Estados Unidos, un país poderoso y que tiene en vilo mucha información de políticos no solo de Morena.
Cuando Ariadna Montiel, dice que aunque ganen algunos interesados las encuestas, no serán candidatos si se tiene la certeza de que se cometió un acto de corrupción.
¿Ustedes creen que expondrían casos de corrupción dentro de su partido en medio de un proceso electoral?… Es como darse un balazo en el pie.
Y queda claro que será muy difícil que se castigue en Morena, con la cancelación de una candidatura a quien realizó infinidad de pintas de bardas, que mueve estructuras de trabajadores a base de presión.
A quien utiliza sus cargos de elección popular para promoverse, y más aún a quien está detrás del delfines o de los delfines del poder. Su discurso es uno más de tantos que se los lleva el viento.
¿Para qué presentar denuncias en contra de abusos existentes de políticos en el poder, si la impunidad puede más en lo electoral o tipo penal?…
En el caso de Tlaxcala, más de uno debería poner sus barbas a remojar, pero pues todo está planchado para una sucesión. ¿La de Ariadna Montiel, es una narrativa engañabobos?…
Según, el significado de la Real Academia de la Lengua, engañabobos es algo tramposo. La sorpresa sería que las familias de la monarquía pulquera del estado dejaran de tener el poder.
¡Veremos dijo un ciego!…
La inseguridad sin freno
Una publicación de hoy del diario digital Gente Tlx refiere que durante el pasado mes de abril, se registraron 13 muertes violentas en diversos puntos del estado, aspecto nada halagador.
Por ejemplo, este fin de semana estuvo marcado por actos sangrientos, y de una movilización policiaca sobre la carretera Tlaxcala-Apizaco, aspecto ya de la normalidad ciudadana.
Sin embargo, la Fiscalía General de Justicia (FGJ), sigue con su política de informar lo que quiere, comunicar a medias o bien de plano nada.
Tal medio de comunicación hizo un recuento pormenorizado de los actos violentos que se cometieron en abril, donde la sangre, las balas y ese tatuaje de la violencia se apoderó de la escena pública.
Lo cierto, es que municipios como Tlaxcala, Apizaco, Chiautempan, Tequexquitla, Calpulalpan, entre otros, concretan el mayor número de ilícitos.
Aún así, la Gobernadora Lorena Cuéllar sigue con su falsa narrativa de que Tlaxcala, sigue siento estado seguro, y que por cierto su C5i no sirve de nada, bueno solo para algunas encomiendas.
Ahora, hasta argumenta que la “narco lona” aparecida en Contla de Juan Cuamatzi, es un pleito entre particulares, y hasta su vocería bufona dice que podría ser un tema que investigue la Unidad de Inteligencia Financiera. ¿Ora peor?…
¡Siguen las ocurrencias!…
Buen inicio de semana…