VOTEMOS

29 junio, 2012

edgarconde@indicemedia.com.mx / www.twitter.com/su_excelencia

El proceso electoral que culmina este domingo, reviste una gran importancia para la sociedad en general, pues, a diferencia de ocasiones anteriores, no es sólo la renovación de Poderes lo que está en juego, sino –principalmente– la reestructuración del Sistema Político mexicano.

De ahí la trascendencia de esta jornada que, en principio nos obliga a todos los ciudadanos a cumplir con este derecho fundamental.

Se dijo en el editorial de esta semana de Indicemedia: “el voto ciudadano es, sin lugar a dudas, el único mecanismo legal y válido para determinar quién nos debe gobernar; y que ni las manifestaciones ni las movilizaciones pueden quedar por encima de la voluntad popular”.

Por eso, en un llamado directo a la ciudadanía en general, es importante que todos acudamos a las urnas, no con un ánimo de temor o rencor, sino con ánimo democrático, a ejercer la potestad natural de elegir, en plena libertad y conciencia, a quienes tendrán en sus manos el destino del país para los años por venir.

Nuestra obligación ciudadana nos debe mover a manifestar nuestra aprobación o rechazo a cada una de las propuestas políticas que ofrecieron los candidatos a los diferentes cargos de elección popular.

El voto debe ser, ni más ni menos, la calificación que otorguemos al desempeño y eficacia de las propuestas y plataformas ofrecidas por cada uno de los partidos políticos participantes de esta contienda electoral.

Lógicamente, mientras más ciudadanos acudamos a las urnas, estaremos sentando las bases para reformar el Sistema Político que nos rige actualmente. Sólo con la participación masiva haremos que nuestra voz ciudadana, obligue a los aspirantes (y ganadores) a convertirse en verdaderos mandatarios de la decisión popular.

La práctica de inutilizar o anular nuestro voto es, quizá, la peor decisión que podemos tomar; pues a pesar de argumentar que eso haría ver a los políticos el grado de decepción ciudadano, no tendría ningún valor, ya que al final de cuentas ganará quien tenga más votos computados dentro de un universo reducido.

Basta de desidia e indiferencia. Un país que se precia de ser democrático, lo es por la participación de la gente en los asuntos de interés general. Un país democrático no lo es por los grados de inconformidad manifestados a través de prácticas que no forman parte de la vida institucional.

Acudamos a las urnas y démosle su verdadero valor a nuestro sufragio. Vayamos y votemos. Porque es nuestra responsabilidad y porque es nuestro derecho.

Votemos… para que no botemos nuestro futuro.

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