05 febrero, 2021
A 25 días de que inicien las campañas para gobernador del estado, francamente Lorena Cuéllar Cisneros no logra la “unidad” dentro de Morena y solo busca salir públicamente con una parente cohesión.
El momento de unidad será cuando el electorado vea que aparecen ahí Dulce María Silva Hernández y Ana Lilia Rivera Rivera.
Pero aún así el resentimiento por una descarnada guerra mediática emprendida por pasquineros digitales al servicio de Lore, ambas no lo olvidan.
Y es que pensar que ambas contribuyan a que Lorena Cuéllar gane es realmente difícil; lo más viable para ambos es apliquen la estrategia de “brazos caídos”.
Ahora falta observar como Lore le haga para frenar una segunda embestida, elegir a los abanderados a otros cargos de elección popular.
Ella dará la bendición a sus cuates para aplicar la artera traición a otros que dicen tener su bendición política.