Enviada

22 mayo, 2020

El presidente Andrés Manuel López Obrador informó la semana pasada que cinco mujeres de su gabinete ampliado serán enviadas a seis estados a coordinar acciones contra la pandemia del COVID-19, pero ¿cuál será su tarea? ¿el gobernador de la entidad deberá acatar las instrucciones de las representantes del gobierno?

De acuerdo con politólogos consultados, el anuncio del presidente no respeta el Pacto Federal porque está enviando nuevamente a una especie de ‘superdelegados’ de salud, figura que no está sustentada en el marco legal.

Durante su conferencia matutina del 8 de mayo, el presidente López Obrador informó que como representantes del gobierno enviaría a la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, Diana Álvarez Maury, a Puebla-Tlaxcala; a la senadora Susana Harp a Oaxaca; a la directora del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, Rocío García Pérez, a Veracruz; a la integrante del Consejo Técnico de Educación de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación, Rocío Bárcena Molina, a Guerrero y a la directora general del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), Elsa Julita Veites Arévalo, a Morelos.

Actualmente esos seis estados se concentran 12% de los 51,633 contagios de coronavirus que se tienen registrados en el país. Tan solo en 11 días el número de casos positivos prácticamente se duplicó pues pasó de 3,534 a 6,666.

El politólogo y catedrático de la UNAM, Edgar Ortiz Arellano, consideró que el presidente está actuando al viejo estilo del priismo, cuando el titular del Ejecutivo enviaba emisarios y operadores para coordinar campañas políticas.

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