06 febrero, 2017
En una reunión que 60 alcaldes tuvieron con el gobernador del estado, Marco Antonio Mena Rodríguez, prácticamente se quejaron de que los basificados, los laudos laborales, la inseguridad, la falta de procesos de entrega-recepción, así como el no pago de impuestos por parte de las administraciones salientes han generado un severo problema en los primeros 30 días de administración.
En el desarrollo de la reunión que tuvo lugar en Casa Tlaxcala, la mayoría de los munícipes expusieron la problemática que enfrentan para darle rumbo a sus comunas, pues sencillamente encontraron ausencia de equipamiento, de armamento, de un parque vehicular “chatarra”, y el riesgo de que el Sistema de Administración Tributaria (SAT), les suspenda el sello para poder realizar trámites fiscales, entre otras, anomalías.
Además, el alcalde de Tocatlán, José del Carmen Hernández le pidió que aquellos ex alcaldes que enfrentan problemas de entrega-recepción, y problemas legales no tenga cabida en su administración porque varios de ellos “andan presumiendo que tendrán una dirección o algún cargo relevante en su administración.
Durante el desarrollo de la misma, los alcaldes de Benito Juárez, Sanctórum, Calpulalpan, Huamantla, Tlaxco, Contla, Ixtenco y Amaxac de Guerrero, Nativitas, solicitaron el respaldo del Ejecutivo Estatal, con el objeto de poner solución a esta problemática y de ser posible, solicitar al Congreso Local, legisle para implementar candados que frenen la basificación.
Y es que coincidieron que una de las principales problemáticas con la que se atravesaron fue el elevado número de trabajadores sindicalizados, ya que tan sólo el alcalde de Benito Juárez denunció que aun cuando los basificados apenas representan el 20 por ciento de la plantilla laboral, se llevan el 50 por ciento de su nómina.
Incluso, remarcó que es necesario que el gobernador los apoye para que a través de una iniciativa que envíe al Congreso porque nuestros antecesores “sino nos dejaron en la calle nos dejaron mal, y yo estoy seguro de que a usted lo dejaron igual, por lo que es necesario que nos apoye sinceramente”.
En tanto, el alcalde de Totolac, Eymard Grande Rodríguez señaló que los sindicalizados han hecho un asunto insostenible y se han salido de control, pero los burócratas de la administración municipal van en aumento, por ejemplo “debemos tener dos millones de pesos más para poder resolver el asunto de los salarios”.
La misma situación fue secundada por el resto de los alcaldes, salvo el de Chiautempan, quien les recomendó a sus homólogos hacer un uso adecuado de la ley para disminuir el número de plazas creadas ante el sindicato “7 de Mayo”.
Terminó por admitir que la presencia de tales trabajadores sólo provoca una derrama económica difícil de enfrentar. “Otra de las demandas de los alcaldes, fue mejorar las condiciones de seguridad y que exista una mayor coordinación con la Comisión Estatal de Seguridad”, aseveró.
JC