25 noviembre, 2011
Por DONATELLA DE JUIR
Bien decía mi abuelita: “A gusto de los cocineros comen los frailes”. Nunca había entendido ese dicho hasta ahora que veo, con enorme tristeza, la deplorable indefensión de los huamantlecos y el relajo total que se traen en la presidencia municipal, por los “pequeños errores” cometidos, ya por ignorancia, ya por maldad.
Con tremendo “oso” se estrenó la tesorera huamantleca, Ileana Roque Rodríguez, por un error del área de recursos humanos, quienes no descontaron de la nómina del cuerpo de la policía municipal alrededor de 900 mil pesos correspondientes al Impuesto Sobre la Renta (ISR), derivados de la homologación salarial del Subsidio para la Seguridad Municipal.
Muchos se preguntan si la fotografía que circula en las redes sociales saliendo de una alberca y vestida le acalambró el pensamiento porque en verdad no hay palabras para describir su gran yerro.
Fuego abrasador
El pasado 26 de julio escribí: “Lo que me genera incertidumbre es que apenas una semana antes, su tesorera, la tesorera fast track (por su curso de cuatro meses que tanto presume) licenciada María Iliana Roque Rodríguez, declaró en el periódico (El Sol de Tlaxcala) en los últimos seis años la deuda pública de Huamantla asciende a casi 102 millones de pesos”.
“Con ese vaticinio, que ya quisiera tener el Secretario de Economía y el Gobernador del Banco de México, de algo podemos estar seguros todos los huamantlecos: con ese ritmo, al final del trienio tendremos una deuda de 125 millones de pesos ¡segura!, más lo que se acumule en los 32 meses que restan de esta administración por obras, servicios y otras menudencias”.
Brasas
Pues resulta que por esta omisión, la administración municipal registró “un desfase” de 900 mil pesos, ya que pagaron íntegro el subsidio para la Seguridad Municipal.
Pues resulta que quisieron aplicar la conseja popular: “a lo hecho, pecho”. Así que para recuperar ese dinero (casi un millón de pesos), los muy avezados empleados de la tesorería decidieron aplicar descuentos de entre 700 y tres mil pesos –según el rango–, a los empleados de la Dirección de Seguridad Pública.
Y pues fue natural que con una noticia como esa, lo que se generó fue el descontento generalizado del personal de la Policía Municipal, de tal manera que los 128 elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, realizaron un paro de seis horas como medida de inconformidad.
Tizones
Y es que fue para Ripley, pues por la ineptitud del personal de Tesorería, hubo policías que recibieron 22 pesos como único ingreso de la quincena trabajada; porque como había que corregir el desfase administrativo, los policías “tendrán que devolver el dinero”.
Pero vea usted, que nuestra tesorera Fast Track, Ileana Roque Rodríguez, en su ignorancia dentro del ámbito financiero, tomó la medida de recuperar los 900 mil pesos por sus pistolas, con lo que ocasionó un escándalo que fue más allá de nuestras fronteras municipales y evidenció la falta de preparación y profesionalismo que permea en la administración municipal.
Fíjese usted si no: tuvo que intervenir el presidente Carlos Ixtlapale para que se les pagara íntegro su salario y se busque “un mecanismo eficaz para no afectar los intereses de los efectivos municipales y tampoco el de las arcas municipales” debido a que se trató de una “acción mal calculada”.
Rescoldos
Lo peor del caso, es la sensación de impunidad que existe en el primer círculo del presidente municipal; especialmente cuando han sido varios casos en los que se han despedido injustificadamente a personas que no convenían a los intereses de la actual administración.
Y ahora, con este grave error a ver cuántas personas son despedidas, pues no sólo ponen en riesgo el patrimonio del municipio, sino que hacen que se tambalee la endeble y precaria imagen de la administración municipal que se cae a pedazos por los errores cometidos en el primer año de su gestión.
Si no me cree usted, ahí quedan en las mentes de miles de huamantlecos las imágenes de algunas decenas de vecinos que, manta y pancartas en mano demandaban, al terminar el desfile conmemorativo del 20 de noviembre, la salida del alcalde.
Cenizas
Por lo pronto, un sector importante de la población exige marcaje personal a la tesorera fast track para que no sea la administración municipal la que pague la cuantiosa multa (más de 500 mil pesos) a la que se hizo acreedor el alcalde por la Sala Electoral Administrativa del Poder Judicial del Estado, ya que incumplió con el mandato judicial de tomar la protesta como quinto regidor al panista Pedro Flores Arauz.
Además, el ambiente político de Huamantla se irá poniendo al rojo vivo porque más de 300 comercios y casas habitación de la cabecera municipal fueron apercibidos para que se abstengan de obstruir la vía pública con anuncios y mercancía… El problema es que las medidas no son parejas y ya se notan algunas acciones que benefician a los “amigos” del presidente.
Nada más vaya por el mercado municipal para que se dé cuenta en verdad, del verdadero desorden que hay por parte de comerciantes fijos y semifijos. Lo malo de esto es que ni los gobiernos federal y estatal dicen nada. Lo cierto es que si la Secretaría de Turismo Federal, realizara una supervisión en cuanto al programa de “Pueblos Mágicos”, seguramente Huamantla saldría reprobado.
Ah, por cierto el muchacho del barrio de Santa Anita, ya ordenó a sus séquitos instalar más parquímetros en otros puntos que ni se ubican en el centro de la ciudad. Nuevamente surge la pregunta ¿Quién fiscaliza dichos recursos? ¿Por qué los boletos no tienen registro ante Hacienda?…
Pero ya hablaremos de eso en otra ocasión. Por lo pronto, me despido de ustedes y los espero en la próxima ocasión. ¡Hasta pronto!