08 junio, 2026
La convocatoria lanzada por la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, para regalar 10 playeras oficiales de la Selección Mexicana rumbo al Mundial de 2026 generó una serie de críticas en redes sociales, donde varios ciudadanos afirmaron que sí desean participar, pero en dinámicas relacionadas con la rendición de cuentas, la seguridad pública y el desempeño de la administración estatal.
A través de sus cuentas oficiales, la mandataria invitó a la población a sumarse a un “Giveaway mundialista”, en el que los participantes deben publicar un video, etiquetar a la gobernadora o al Gobierno del Estado, seguir sus redes sociales y utilizar el hashtag #TlaxcalaMundialero. Los 10 videos con más reacciones obtendrán una playera oficial de la Selección Mexicana.
No obstante, la publicación se llenó de comentarios críticos. Algunos usuarios respondieron que preferirían participar en una dinámica para solicitar la renuncia de la gobernadora, mientras que otros aprovecharon el espacio para expresar inconformidades relacionadas con la inseguridad, el estado de los hospitales, los baches en calles y carreteras, así como la situación económica y laboral en la entidad.
Entre los mensajes difundidos, ciudadanos cuestionaron el uso de recursos para la entrega de playeras y sugirieron que esos fondos podrían destinarse a atender necesidades públicas. Otros señalaron que preferirían acciones enfocadas en reforzar la seguridad y mejorar la infraestructura urbana.
También hubo comentarios que relacionaron el sorteo con la decisión del gobierno estatal de descartar la instalación de pantallas masivas para la transmisión de partidos del Mundial de 2026 en espacios públicos, preguntando si la entrega de jerseys busca compensar esa determinación.
Las reacciones reflejaron un predominio de reclamos sobre temas de seguridad y servicios públicos, por encima de comentarios vinculados directamente con la dinámica deportiva promovida por el gobierno estatal.
Hasta el momento, la convocatoria continúa abierta en las redes oficiales, donde siguen acumulándose tanto participaciones como críticas y demandas ciudadanas.