¡Atlas de Riesgo muy chafa!…

02 junio, 2026

La tromba de domingo no solamente colapsó el drenaje y alcantarillado de Apizaco y su zona conurbada sino que puso a prueba al gobierno de Lorena Cuéllar con su “actualizado” Atlas de Riesgo.

La tempestad calificada por los apizaquenses como la más fuerte de los últimos años generó miedo, zozobra y una dudosa respuesta institucional. 

En las redes hay testimonios de que personal de Protección Civil Estatal y Municipal nunca llegó, y esto es una muestra de que su propio Atlas de Riesgo no funcionó.  

Apizaco, Tzompantepec y Yauhquemehcan sufrieron los embates de una fuerte lluvia que rebasó la capacidad de respuesta de las propias autoridades. 

Los alcaldes de Apizaco y Yauhquemehcan jamás se aparecieron en las zonas más dañadas, la propia ciudadanía demandó su presencia, y aún la sigo espetando. 

La mandataria escribió algo muy escueto en sus cuentas de redes sociales, pero su presencia estuvo ausente.  Un buen gobernante va y se ensucia los zapatos.

En marzo de este año lanzó un “actualizado” Atlas de Riesgo, y expresó que después de 20 años de rezago se lograba un avance tangible de protección a la ciudadanía. 

Solo unos cuantos trabajadores de los gobiernos federal, estatal y municipal se mojaron los zapatos, para ayudar a los damnificados. 

Empero, la gobernadora y sus funcionarios machuchones diez trabajaron desde la comodidad de sus hogares, desde el confort de sus colchones. 

Mientras que a las y a los damnificados que se los lleve la chingada. 

Autos y casas cubiertas por el agua, un río desbordado, un sistema de drenaje y alcantarillado colapsado, y la basura que se ha convertido en un dolor de cabeza para Lorena Cuéllar.

Un video de ÍNDICEMEDIA con más de 156 mil reproducciones ha generado debate en TikTok sobre la capacidad de respuesta inmediata de las autoridades.

https://vt.tiktok.com/ZSxwpFARr/

Lo inverosímil es que dos lluvias han sacudido a Tlaxcala capital y a la ciudad modelo, y cuando eso ha pasado sus alcaldes morenistas machuchones andan de vacaciones.

Después de ahogado el niño, como dice el dicho, el abarrotero ni junior se aparecen, se vayan a resfriar.

Háganos el fabrón cabor…

¡Buen martes!…

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