14 abril, 2026
Con el objetivo de prevenir el sobrepeso y la obesidad desde la infancia, la coordinadora de Nutrición del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tlaxcala, licenciada en Nutrición, Xóchitl Juárez Guzmán, resaltó la importancia de preparar y consumir refrigerios balanceados, así como adoptar buenos hábitos de alimentación, para el desarrollo óptimo de niñas, niños y adolescentes.
Como parte de la estrategia nacional “Vive saludable, vive feliz”, el Gobierno de México impulsa el bienestar infantil prohibiendo, desde el 29 de marzo de 2025, la venta de comida chatarra en las escuelas del país. Esta iniciativa promueve tres reglasfundamentales para una vida sana: evitar el consumo de refrescos y alimentos ultraprocesados, integrar frutas y verduras a la dieta diaria, y realizar al menos 15 minutos de actividad física cotidiana para favorecer el desarrollo integral desde las aulas.
“El objetivo de estas reglas es reforzar hábitos alimenticios mediante el consumo de nutrientes esenciales para mantener el cuerpo sano y con energía. Asimismo, se busca favorecer el desarrollo corporal, mental y emocional a través de la actividad física; concientizar sobre la higiene bucal como base de la salud y la digestión, y promover el cuidado de los ojos (vista) para garantizar un óptimo desempeño académico, social y emocional”, subrayó la coordinadora.
Es importante que los padres de familia preparen un refrigerio, colación o lunch escolar nutritivo que incluyan de forma variada los tres grupos del Plato del Bien Comer: verduras y frutas, cereales y tubérculos, así como leguminosas y alimentos de origen animal. Asimismo, promover el consumo de agua simple como base de una hidratación sana y libre de azúcares añadidos.
“El refrigerio debe ser un alimento ligero que consumen las niñas y los niños a la hora del recreo, y se realiza entre la hora del desayuno y la comida, pero que no suple ninguno de estos alimentos, por lo cual se recomienda asignarle menos calorías que las que se calculan para una comida normal, aproximadamente de 150 a 200 kcal, para mantener un equilibrio nutricional de los menores”, comentó la nutrióloga.