02 abril, 2026
Parece que el 15 de marzo de 2013, se le olvida a la población católica de Tlaxcala cuando una terrible explosión en Jesús Tepactepec, Nativitas dejó 17 muertos y más de 200 heridos.
Lo ocurrido ayer en Nopalucan y otros casos registrados en los últimos años, deben obligar a las autoridades federal, estatal, municipal y eclesiástica a ser más estrictos en el uso de pirotecnia.
En este periodo de Semana Santa, y en la infinidad de las fiestas patronales se descarga el fervor católico escuchando cohetes en el cielo como signo de júbilo y de hasta poder comunal.
Quienes truenen más gruesas de cohetes en los poblados es quien goza de más opulencia religiosa y económica creyendo que tienen aseguradas las puertas del cielo.
Sin embargo, las comisiones religiosas, fiscalías, mayordomías y la propia Diócesis de Tlaxcala deberían evitar la quema de pólvora.
Los intentos han sido insuficientes y ha prevalecido más el desinterés la anarquía dejando al peligro las consecuencias para inocentes, y después reaccionar.
Se supone el Atlas de Riesgo, recién nombrado y cacaraqueado por el Gobierno del Estado, debe de prever este tipo de acciones, y apegarse a estrictos protocolos para prevenir y saber reaccionar en caso de siniestros.
Pero la imprecisión de la información de este miércoles confirma que no se agotó la máxima publicidad oficial al dar a conocer que fue una explosión de pirotecnia en Nopalucan.
Luego la Comisión Estatal de Protección Civil (CEPC), reculó y solo informó:
“Actualización: La CEPC precisó que solo fue una persona lesionada; no fue explosión como tal, un cohetón salió disparado y sobre la lesión, solo fue un ‘roce’. ¿Imperdonable?… ¿Minimizó el hecho?…
No obstante, la zozobra ya se había encendido no solo en ese municipio tlaxcalteca sino en el resto del estado.
Insisto que no se olvide la tragedia de Jesús de Tepactepec porque aún hay mujeres y hombres damnificados, las y los olvidados por la sociedad que todavía supuran las consecuencias.
Esa tremenda explosión, esa amarga noticia le dio la vuelta al mundo, y tal parece que ni el gobierno, la iglesia menos las y los católicos tlaxcaltecas la recuerdan.
Son días santos, y está en las y los católicos en las autoridades prevenir desgracias. Siempre en creído que la prevención es la mejor amiga.
¡Nos saludamos la próxima semana!…