Consume fuego hogar de una abuelita en Zacatelco, pero dejó intacta imágenes del Niño Dios

24 febrero, 2026

En el corazón de Zacatelco, el fuego intentó devorarlo todo, pero se detuvo ante lo sagrado.

Mientras las llamas reducían a carbón el patrimonio de una vida, un pequeño altar se mantuvo firme, desafiando la lógica del desastre.

Las figuras de los Niños Dios, aunque con los ropajes heridos por el calor y los rostros marcados por el hollín, permanecieron en pie.

A su alrededor, la escena era desoladora: muebles deformados y paredes calcinadas que daban fe de una temperatura implacable.

Para la propietaria, una mujer de la tercera edad que vio su mundo tambalearse entre el humo, la supervivencia de sus imágenes —y la suya propia— no es coincidencia, sino un mensaje.

Aunque la crisis nerviosa la doblegó al ver su hogar en ruinas, hoy los vecinos no hablan de las pérdidas materiales, sino de esos “testigos silenciosos” que, contra todo pronóstico, no se hicieron ceniza.

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