18 febrero, 2026
Elena López, madre de Elena Liliette N. desaparecida hace ocho años y tres meses afirmó que fue localizada en la fosa común de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala, donde cree que estuvo en calidad de muerta.
Comentó que el hallazgo recientemente se confirmó, y precisó “mi hija fue encontrada el 13 de agosto de 2017, y la ingresan al Semefo de Tlaxcala en calidad desconocida”.
Según, añadió que se realzaron supuestamente colaboraciones entre las fiscalías de la Ciudad de México y de Tlaxcala, y del resto de las instancias ministeriales del país, pero no fue así.
En entrevista con N Más Televisa la madre desconsolada agregó que desde un principio hubo negligencia por parte de las autoridades ministeriales de Tlaxcala y la Ciudad de México, en el caso de su hija.
Lamentablemente -expresó- han revictimizadoo a su hija que contaba con 33 años en el momento de su desaparición, y ella debería de estar “con nosotros ya en un lugar digno y sin embargo, está en la fosa común de Tlaxcala”.
Argumentó que pretenden manejar el caso como un homicidio pero “exigiré que se maneje como un feminicidio… la vamos a despedir como se merece, y apenas va a comenzar mi lucha”.
“Ahorita yo espero que me la regresen pronto porque se están tardando en regresarla; se espera que un juez me otorgue la firma para que me puedan liberar el cuerpo de mi hija o sus restos y pues la vamos a velar”.
“La vamos a sepultar como Dios manda y después empieza mi lucha, y no voy a parar hasta conseguir justicia”, le dijo a la reportera que la entrevistó.
Elena Liliette N. procreó dos hijas que ahora tienen 23 y 19 años de edad, y apenas les informaron que sus restos están en el estado de Tlaxcala.
Los antecedentes…
Elena Liliette N., reportada como desaparecida desde el 20 de julio de 2017, fue localizada sin vida en el estado de Tlaxcala, informó su madre mediante un mensaje difundido en redes sociales.
La hoy occisa fue vista por última vez cuando salió de su domicilio en la zona de Tlalpan, en la alcaldía Benito Juárez, en la Ciudad de México, con dirección a su centro de trabajo.
De acuerdo con la ficha de búsqueda, vestía pantalón y chamarra azul claro, botines negros y un cinturón de cadena. No volvió a establecer contacto con su familia.
Ante la ausencia de resultados contundentes en las investigaciones iniciales, su madre asumió un papel activo en su localización.
La misma se integró a colectivos de búsqueda y recorriendo distintas entidades del país.
Durante el proceso, la familia ofreció una recompensa de hasta 500 mil pesos a quien proporcionara información veraz sobre su paradero.
El hallazgo se confirmó este mes, poniendo fin a una búsqueda que se prolongó por más de ocho años. “No es el regreso que soñé”, expresó su madre al dar a conocer la noticia.
Añadió que aunque el desenlace no fue el esperado, ahora podrán darle un espacio digno donde recordarla.
Las autoridades mantienen -supuestamente- abiertas las diligencias correspondientes para esclarecer las circunstancias del caso.
Mientras tanto, familiares y colectivos reiteraron el llamado a fortalecer los mecanismos de búsqueda y atención a víctimas en un contexto nacional donde las desapariciones continúan representando una problemática urgente.