13 febrero, 2026
Casi siempre que la Secretaría de Seguridad Pública (SSC), anuncia sus “logros” en la materia, casi siempre -aunque suene redundante- ese mismo día surge el tatuaje de la violencia.
Ayer Alberto Perea Marrufo, titular de esa dependencia habló de los logros en materia de seguridad pública, y más tarde dos hechos empañaron sus dichos.
En Huamantla y Totolac se dieron dos actos ilícitos que empañaron las declaraciones del funcionario que no logra frenar la inseguridad en Tlaxcala.
Además, la fiscal General de Justicia, Ernestina Carro Roldán que ha preferido callar, hacer mutis de los hechos que suceden en su gestión.
La percepción de la ciudadanía no cambia sobre el fantasma de la inseguridad, y cada día son más las víctimas de delitos.
Y lamentablemente el mismo discurso institucional, la misma arenga fallida, la misma narrativa tan trillada.
Otro punto que llama la atención es la versión del alcalde de Tepetitla, Yoni Hernández quien negó que hayan sido decomisadas al menos diez pipas de gas utilizadas para el posible Huachigaseo.
Aceptó que elementos de la Guardia Nacional (GN), se apostaron frente a un inmueble de su propiedad, y no dejaron salir sus unidades, pero que jamás se decomisó nada. ¿Entonces qué pasó?…
Ahora no solo en Tlaxcala operan narco laboratorios sino que hasta la delincuencia utiliza cuevas para hacer sus fechorías, y aún así sigue el mismo discurso. ¿Alguien les cree?.,.
¡Buen fin de semana!…