15 septiembre, 2021
A LA MILITANCIA VALIENTE:
Empiezo por agradecer a todos y cada uno de los militantes del PAN, que voluntaria y publicamente dieron su firma para avalar mi registro.
Gracias por sumar su esfuerzo, su talento, su trabajo, por hacer lo que el PAN nos enseñó a hacer: hablar de frente, hablar con la verdad, convencer, dialogar, emocionar y convocar.
Siempre fue un propósito, recuperar nuestra democracia interna, una de las mayores contribuciones de Acción Nacional al país, con esa fortaleza combatimos los gobiernos autoritarios que hoy hicieron su regreso a este México que está herido.
Sin embargo, hoy afirmo que la democracia dejó de ser objetivo en nuestro partido que tanto se ha autodenominado “democrático”. Es duro y es complejo decirlo, pero esa es la realidad.
No podemos llamar democracia el utilizar recursos humanos, económicos y técnicos de la estructura nacional, estatal y municipal para beneficiar a un solo candidato.
No es democracia tampoco contar con un árbitro electoral interno que en lugar de garantizar un proceso equitativo, un piso parejo, para quienes aspiramos a dirigir el partido, ha preferido quedarse en la comodidad de la inercia que ha invadido al partido.
Una Comisión Electoral que no está a la altura del cargo y solo se ha prestado a cumplir con el “encargo” de la simulación. Esta CONECEN ha permitido, ha dejado pasar y lo más grave, ha callado ante todo tipo de atropellos y delitos electorales. Su silencio cómplice, es también el resultado del partido que hoy tenemos.
Quiero decirles que a pesar de su deslealtad democrática, sus vicios e ilegalidades, logramos con ustedes y a pesar de ustedes, un número importante de militantes que entendieron el veredicto de las urnas y, con valentía, han asumido la necesidad de cambiar las cosas al interior.
Una militancia que anhela participar y no se resigna a que todo siga igual. Mujeres y hombres libres que no pretenden obtener ni están a la espera de favores, porque piensan en México, en sus problemas y están convencidos que para mejorar las condiciones de vida tenemos que participar.
Es una paradoja para la democracia que Acción Nacional, que impulsó el fortalecimiento de la institución electoral, que promovió la creación, actualización y depuración del padrón electoral y la emisión de una fotocredencial, hoy tire por la borda tantos años de lucha y ponga a disposición del candidato oficial, un registro nacional de miembros al servicio de su reelección. Años de lucha al exterior que hoy son estériles en la contienda interna.
Nos enfrentamos a una cadena de complicidades perfectamente articulada que avaló la trampa. No es nuevo, eso lo sabíamos desde antes de arrancar la contienda y más, después de los pobres resultados electorales a nivel general.
Nadie nos engañó ni tampoco fuimos ilusos: sabíamos que el esfuerzo sería inmenso y que la labor requeriría hacer frente a mecanismos, reglas y prácticas que complicaban el camino.
Sin embargo, no esperábamos encontrarnos con una estructura controlada y cooptada que quitó el trabajo a muchas y muchos, como lo hacía el viejo PRI en sus años dorados, o como hoy lo hace Morena.
No esperábamos tampoco ese control férreo casi unánime de gobernantes panistas a quienes conocí luchando por lo mismo que yo. No se si los mueve el miedo, la complicidad, la comodidad o incluso la indiferencia ante sus próximas salidas o sus recientes llegadas.
En todos los casos, prefieren no darse cuenta, que para la defensa de sus propios logros y la fortaleza de sus gobiernos se requiere el respaldo de una institución que no esté amarrada o señalada por diversos intereses, de algunos que piensan que dirigir el Partido es ceder a cacicazgos locales (porque el suyo se dice nacional) la mala conducción cuyos resultados ya se vieron. Dirigir sin dirigir, sería la definición.
No esperábamos que sucumbieran aquellos que cuentan con el prestigio de haber dado la lucha en épocas complejas, enfrentando al viejo régimen autoritario. Los que se dicen reserva ética del PAN, prefirieron la crítica en lo obscurito, los gritos en una esquina, esperaban que llegara un mesías para sustituir a otro.
Esta realidad es la que lamentablemente, también vive México:
Los que se acomodan al regimen
Los que critican pero no actuan
y otros que con nuestras circunstancias y limitaciones decidimos no regalar ni ausencias ni silencios.
Las elecciones internas pasadas han estado plagadas de vicios que nosotros no debemos solapar y mucho menos consentir. Hacerlo significaría aceptar la simulación. Baste ver que en las dos elecciones por militancia, las firmas no corresponden a los votos obtenidos.
En días recientes, han sido muchas las llamadas -prácticamente en todas las entidades federativas-, de parte de Marko Cortés para agradecer el apoyo y refrendo a favor de su candidatura, siendo, en los casos denunciados, que no tenían idea del uso, abuso y manipulación de sus datos personales.
Es inaceptable la falsificación de voluntades para respaldar su registro. Por cierto, esas llamadas fueron en su mayoría a las personas que dieron su firma a una servidora.
Esto daña el proceso interno porque se han perdido, no sólo las condiciones de equidad en la contienda, sino la certeza, legalidad y objetividad en el proceso mismo porque, en distintos casos, se alteraron las firmas de militantes que no habían brindado su apoyo al candidato oficial, les suena eso de “oficial”.
En este momento, y dada la vulnerabilidad de nuestra democracia interna. Creo necesario que vernos al espejo y vernos por dentro, nos obliga a ofrecer una disculpa a las mexicanas y mexicanos, a todo el país, porque la falta de reconocimiento de nuestros errores, nos tienen arrinconados derrumbando los puentes de entendimientos y dinamitando la certeza de la democracia.
• Un padrón manipulado
• La intervención del CEN y CDE del PAN trabajando para el candidato oficial
• El uso de recursos públicos y la distracción del personal partidista para ofrendarle al líder y campeón como se autodenomina, el mayor número de firmas (aunque no sean voluntariamente otorgadas) para demostrar que tan poderoso se es internamente, aunque el país se caiga a pedazos.
• La amenaza implicita o explicita de quitarles empleos o bien no darselos en lugares donde ganaron, por cierto, algunos de esos espacios tienen que dividir su sueldo en dos.
Son solo algunos de los elementos que nos desdibujan y nos causan vergüenza y que encontramos en el recorrido.
Nos quejamos del autoritarismo y la sumisión y hoy se da paso al camino de la simulación.
De momento, les comparto que ante tantas irregularidades, ya presentamos ante las autoridades correspondientes, las denuncias de hechos que deberán ser investigadas, en su caso, sancionadas.
A reserva del procedimiento legal correspondiente, solicito:
1. Que se confronten la totalidad (100%) de las firmas proporcionadas por el candidato, con las firmas que tiene bajo resguardo el Instituto Nacional Electoral y las Registro Nacional de Miembros.
2. Realizar el análisis documental de las posibles falsificaciones.
3. Corroborar, por medios expeditos y en campo, que efectivamente la firma registrada fue otorgada al candidato.
4. Iniciar los procedimientos legales correspondientes.
Hoy en el marco del 82 aniversario del nacimiento del PAN, acudo a esta institución que es mi casa, con tristeza y la sensación de que estamos en la puerta de observar su funeral.
Pero también creo y estoy segura que no es renunciando a la lucha interna como pueden darse los cambios en el país.
Porque para un México mejor, la democracia diría Castillo Peraza no es el peligro, es la oportunidad.
Adriana Dávila Fernández
#LaLuchaValienteSigue
Se publica íntegra la postura de la aspirante en su cuenta de Facebook…