17 junio, 2021
En la capital Tlaxcalteca se pueden encontrar diferentes cubrebocas tirados en la calle en su mayoría desechables lo que representa un un posible problema de contaminación para la población, durante la temporada de lluvias varios pueden caer en las alcantarillas y provocar obstrucción en el flujo del agua.
De acuerdo con El Departamento de Medio Ambiente Marino de Bélgica, las mascarillas
desechables tardan hasta 450 años en descomponerse, cabe mencionar que a diferencia de una botella de plástico no existe al momento una guía para reciclar los cubrebocas desechables.
Una empresa Tlaxcalteca durante la pandemia invirtió en el desarrollo de cubrebocas ecológico y reutilizables conocido como “Biomsk” que exporta a diferentes partes del mundo.
Fotos: Cristihan Martínez/NierikaImages