¿Competitivo?

13 octubre, 2020

Por Edgar R. Conde Carmona

La falta de memoria, principalmente en el ámbito político, puede ser la causa de muchas y dolorosas derrotas.

Noé Rodríguez Roldán, dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se planta frente a un escenario que puede ser, si no su tumba política, su debacle.

El 30 de junio pasado, el ex secretario de Comunicaciones y Transportes del Estado, había señalado que, para volverse competitivo, apelaba a la cohesión interna del partido que dirige.
Más incisivo no pudo ser cuando declaró: “se han cometido errores y esos errores fueron la causa del resultado de 2018”. Errores que le costaron al PRI su permanencia en el poder.

Errores que, por cierto, por omisión o por comisión se repiten sistemáticamente al interior del tricolor: ausencia de democracia, ninguneo a la base partidista, dedazo…

Apenas, el 11 de septiembre pasado, Helena Coca, dirigente de la Corriente Crítica del PRI en Tlaxcala criticó a Rodríguez Roldán.

“No podemos, no debemos caer en aberrantes costumbres de superioridad o altivez, no atender o considerar que las relaciones electrónicas son más importantes que las personas, es un muy grave error”.

“Por eso le recordamos a la dirigencia que no atender a la ciudadanía siempre será reprochable, el haber desatendido a un a un grupo de militantes […], esperamos sea pronto corregido”.
Y manera de colofón, Helena Coca, sentencia: “de lo contrario, la contienda será cada vez más complicada”.

El PRI debilitado y con mínima fuerza electoral que Rodríguez Roldán recibió tiene visos de que no encontrará fortaleza. Con esas cartas credenciales, se ve difícil que este partido sea competitivo.

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