21 septiembre, 2020
Los estados que celebrarán el próximo año elecciones para gobernadores tendrán menor margen en sus finanzas públicas para enfrentar la crisis económica. Por ley, todas las administraciones deben dejar saldadas sus deudas de corto plazo tres meses antes del cambio de administración, y esta obligación les llega en el peor momento.
Según información de la secretaría de Hacienda y del Instituto Nacional Electoral (INE), de los 15 estados que celebrarán elecciones para gobernador, Baja California, Chihuahua, Michoacán, Nuevo León y Sonora son los que tienen más deuda de corto plazo, por arriba de los 1,000 millones de pesos (mdp) al cierre del 30 de junio de 2020, el dato más actualizado.
Con menores índices, por debajo de los 600 mdp, están Zacatecas, San Luis Potosí, Baja California Sur y Sinaloa. Y Campeche, Tlaxcala y Querétaro no reportan deuda de este tipo, así lo dice una publicación del diario digital Expansión.
“Veremos qué tanto pueden maniobrar las entidades para saldar sus deudas. El corto plazo es una deuda que no se respalda con ningún tipo de ingreso, mientras que las de largo plazo sí están respaldadas con transferencias futuras”, explica María del Carmen Martínez-Richa, analista senior de Moody’s.
Antes de la entrada en vigor de la reforma a la Ley de Disciplina Financiera, en abril de 2016, los gobernadores salientes solían adquirir muchos préstamos rumbo al cierre de su administración. Entonces, los nuevos gobernadores llegaban a una administración con deudas de corto plazo, recuerda César Velázquez, coordinador de la Maestría en Políticas Públicas de la Universidad Iberoaméricana. La solución fue esta obligación de saldar las cuentas pendientes antes de nuevas elecciones.