Marco Mena, y la sucesión

El Gobernador de Tlaxcala, es un personaje que cuida muchos sus palabras, que articula adecuadamente sus discursos, y que en muy pocas ocasiones habla de política, de democracia, de elecciones y de su partido, el Revolucionario Institucional.

Sin embargo, cuando el Jefe del Ejecutivo aborda este tipo de temas su propia arenga tiene contenido social y político. Es un buen conversador, el cual no se pelea con las letras mucho menos con sus adversarios.

En la pasada toma de protesta al Consejo Político del tricolor, que encabezó Alejandro Moreno, dirigente nacional de este instituto político recientemente el Mandatario Estatal, tocó un punto irremediable, palabras de lo que será su sucesión en 2021.

Abordó cinco líneas de acción, en un sendo mensaje. Dejó claro que no habrá ataduras políticas ni concertaciones, ni acuerdos con el partido en el poder en los momentos de su inevitable sucesión. Así lo hizo suponer. ¿Nada con Morena?

Palabras más, palabras menos en un claro mensaje para los priístas, para los políticos, para la sociedad: “Yo voy a estar de acuerdo a lo que me marca la ley con el partido, junto al partido, y en el partido con ustedes”.

En los siguientes párrafos hago varias citas textuales de ese discurso que marcará la pauta para los que buscan algún cargo de elección popular principalmente, para los que buscan la silla principal de Palacio de Gobierno en 2021.

Abro comillas. “Ante las circunstancias políticas, económicas, sociales que atraviesa Tlaxcala y México -dijo a los consejeros- que ellos representan el esfuerzo de renovación cultural y de formación ideológica y política que el partido está llamado a tener en los tiempos que corren.

Después de la elección del 2018, el sistema de partidos y los partidos mismos sufrieron una enorme afectación, la fragmentación y la incertidumbre está en todos los territorios políticos, incertidumbre en el territorio político de todo el mundo.

Lo que está en juego es la tentativa de cambiar por medio de acuerdos en lo fundamental o bien la imposición de un régimen que en su laberinto podría ubicarse en el umbral de romper la legalidad y fomentar el despotismo, esto podría ser muy grave, muy grave para los valores democráticos en los que creemos y muy grave para mantenernos libres.

En el contexto actual el reto es nuestro y es enorme, habrá que pensar y repensar los lastres que cargamos desde antes, los lastres de antaño, los que derivan de la elección del 2018, los retos que plantea el nuevo escenario y también la impronta que construye día a día el régimen en turno, dijo el titular del Poder Ejecutivo.

Habremos de renovar en el 2021 el Ejecutivo del Estado, el Congreso y los Ayuntamientos y las autoridades de comunidad, además de los Diputados al Congreso de la Unión.

Y como titular del Poder Ejecutivo he ejercido el cargo de Gobernador con apego a principios republicanos y democráticos, el dialogo y la tolerancia han sido parte del ejercicio de gobierno, Tlaxcala tiene sus propios códigos, tiempos y formas de acuerdo en lo fundamental”.

En el escenario rumbo al 2021, tenemos que reconocer que nos encontramos ante un panorama muy retador, pero también con los elementos necesarios para realizar trabajo político y ser competitivos.

Estamos ante un conjunto de imperativos todos apremiantes y quiero enfatizar que en todos los casos el valor de la unidad tiene que dejar de ser un concepto retorico para que sea practico y real, ya sea por convicción o por conveniencia la unidad brinda el camino de regreso a un partido fuertes.

Quiero enunciar algunas de las tareas que tendremos que abordar del modo más responsable y acucioso de aquí al 21.

Número uno: aprender de los errores, especialmente de la elección del 2018, en el que la unidad cedió y nos rompió, repetir la historia tendría consecuencias irreparables como Gobernador del Estado, en el marco de lo que la ley me permite contribuiré a la unidad y la fortaleza partidista, espero que todos los actores políticos lo hagan también.

Dos: elegir candidatos de manera competitiva, el principal factor de unidad es que el partido elija a los candidatos a los diversos cargos en condiciones de equidad, como militante reitero mi propuesta de que el candidato o candidata a Gobernador surja de quien tenga el mayor apoyo popular, la mayor competitividad, la misma fórmula debe aplicar para los cargos de diputados y presidentes municipales y de comunidades.

Tres: acordar métodos, procedimientos y calendarios; es importante para la unidad del partido que las resientes reformas que centralizan las decisiones sobre la forma de elección interna de algunos candidatos sean ejercidas en consenso, como militante seré factor de unidad y dado el caso señalaré los riesgos ahí donde los procedimientos y las decisiones generen condiciones de vulnerabilidad.

Cuatro: construir alianzas; el escenario se vislumbra de alta competencia, parece indispensable que el partido explore alianzas multipartidistas.

Cinco: apego a la legalidad y a los valores de la democracia; como titular del poder ejecutivo del estado contribuiré dentro de mis responsabilidades y competencias de ley, a que las elecciones se realicen con apego estricto a derecho.

Quiero reiterarles mi compromiso claro, abierto, de que dentro de la ley aportare mi esfuerzo y convicción para enaltecer los valores de la democracia, respeto al pluralismo, contención de la polarización y el encono, y de tener cualquier riesgo de violencia o descomposición política.

Pero también les reitero mi compromiso claro y abierto, de estar con el partido de acuerdo a como la ley me lo permita, junto al partido, trabajar con el partido, y justos compartir el propósito de que Tlaxcala siga siendo mejor.
Decía don Jesús Reyes Heroles que si un partido político peca de rigidez se quiebra, pero si peca de oportunismo se disuelve.

El tiempo que vivimos es muy transcendente, nos exige lucidez y determinación, sobre todo visión de futuro, para esta gran nación y para el gran estado de Tlaxcala, por eso estamos aquí, por eso vamos a caminar juntos al 2021”. Cierro comillas, y citas textuales.

Y vaya que el discurso del Jefe del Ejecutivo Estatal, está lleno de interrogantes, de aprendizajes, de lecturas del pasado y del presente.

Son de esos apuntes de obligada lectura, de consensos y disensos, todos escritos desde esos rincones por donde no todos los ciudadanos pueden transitar.

Bajo esta premisa está claro que una gran alianza opositora con el PAN y PRI puede darse en Tlaxcala, que nuevamente sería un laboratorio para la aún lejana sucesión de Andrés Manuel López Obrador, actual presidente de México.

Las deducciones sobre la posible o el posible candidato del PRI crecen. De resultar cierto que saldrá el priísta más competitivo a dar la batalla para mantener a este instituto político en el poder estatal, una mujer podría encabezar los designios de esa militancia que cuando se activa y trabaja, sigue siendo una maquinaria poderosa y que Morena insisto nunca debe minimizar.

El Gobernador Mena ¿cómo querrá pasar al libro de la historia de la democracia Tlaxcala y de su propio partido. Soplan los vientos de 2021, los de su inevitable sucesión.

El Mandatario debe prepararse para volver a ser un ciudadano igual que los demás ya sin el poder, pero antes ¿qué papel político partidista deberá jugar?… Tiempo al tiempo.

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