04 agosto, 2020
El problema de la trata de personas (que representa el segundo negocio ilícito más rentable del mundo) es abordado en la serie documental La ruta de la trata con testimonios de sobrevivientes.
Los mexicanos Marilú Rasso Ibarra y Héctor Ortega son los directores de los ocho capítulos que conforman el proyecto (una producción de Icon Rizoma, Canal 22 y Canal Catorce), cuyo primer capítulo se estrenó el pasado 30 de julio en los dos canales del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR).
A partir del segundo capítulo, La ruta de la trata será transmitida por Canal 22 todos los lunes a las 21:30 horas desde 3 de agosto, y por Canal Catorce todos los jueves a las 21:00 horas comenzando el 6.
La serie recorre diversos sitios del país: Tijuana, Baja California; Tapachula, Chiapas, y otros sitios de los estados de Guerrero, Estado de México, Puebla, Tlaxcala y Ciudad de México, para mostrar que esta problemática existe con diferentes fines: Explotación sexual, laboral de jornaleros agrícolas, empleadas del hogar y secuestro para trabajos forzados y extorsión.
Se incluye la opinión de especialistas en el tópico.
Ortega, licenciado en comunicación por la Universidad Iberoamericana y quien cursó el programa Creative Problem Solving and Cinematography en la University of California en Los Angeles, narra por teléfono que la idea de La ruta de la trata surgió hacia 2017:
“Laborábamos otra serie también para televisión que se llama La mujer revelada, acercándonos al problema de la violencia contra las mujeres, y en muchos de esos casos nos encontramos con chicas que habían perdido a sus hijas producto de la trata de personas”, dice.
A parir de eso Marilú y yo empezamos a platicar de la posibilidad de una serie sobre este problema, que no sólo se halla en la explotación sexual, sino en otros ámbitos, como con las trabajadoras del hogar y los migrantes que son secuestrados y utilizados como moneda de cambio, en fin. Y finalmente Canal 22 y Canal Catorce aceptaron realizar con nosotros la serie, y estamos muy contentos”.
Fuente: Proceso