09 abril, 2020
En la misma vespertina de la Última Cena -con motivo de la Semana Santa- el Obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, afirmó el Espíritu Santo, “nos esta ayudando a retomar lo esencial de nuestra vida y de nuestra fe”.
En la basílica el Jerarca de la Iglesia Católica indicó que para responder a esta hora “Jesús el Jueves Santo nos dio tres dones. El sacramento del amor en la eucaristía, el mismo amor en el sacerdocio pues lo instituyó como Ministerio de Amor y el Mandamiento Nuevo”.
Añadió ¿No es esto lo que necesita nuestro mundo?… “sí es necesario manifestar nuestro amor al prójimo y así reconstruirnos lo que parece lo que se nos está derrumbando”.
Agregó que “el amor es unidad y esperanza, por lo que también esta hora de emergencia sanitaria, es la nuestra así como se dan con sus riesgos y oscuridades; también con sus posibilidades”.
“Hora difícil y dura, pero también hora llena de Dios. Hora en que nuestro señor Dios nos está pidiendo responder desde nuestra fe… en esta hora vamos a celebrar la hora de Jesús”.
Con base en lo anterior, agregó que “Dios nos pide estar en casa, y esto ayuda a comprender que nuestra fe no es únicamente para proclamarla en el tiempo sino para vivirla en lo cotidiano, en lo sencillo, con nuestra familia y con las personas que encontramos”.
La misma se realizó a puerta cerrada en la Basílica de Nuestra Señora de la Misericordia, por medias de sanidad por los efectos del COVID-19.
Citó que “es una hora ciertamente muy difícil, pero al mismo tiempo llena de la presencia de Dios; el espíritu de Dios está despertando en nuestros corazones y recodar las palabras de Cristo cuando señaló que nos amaremos los unos a los otros; esta es la sangre de Cristo que será derramada (…)”.
Javier CONDE/ Redacción