Sánchez Jasso, una vergüenza

Una vez que Jorge Sánchez Jasso, alcalde de Huamantla se apoderó arbitrariamente del Museo Taurino de Huamantla, el cual se mantenía en poder de la Peña Taurina de esta ciudad, bajo lineamientos específicos los integrantes de la misma designaron al comentarista de deportes, Juan Antonio Hernández Bretón.

En las pasadas horas, los socios de esta agrupación con más de 38 años de actividad taurina manifestaron su inconformidad, con respecto a lo que llamaron un «acto abusivo» por parte del edil mandar a cambiar chapas de los accesos al mismo museo.

La audacia y el trato político parece que no se le da a Sánchez Jasso quien ha acumulado sinnúmero de quejas en su contra porque precisamente trata de gobernar como sea, mientras que la inseguridad va en aumento.

Cualquier experto en imagen diría que el alcalde de Huamantla tiene flojera con solo verle el rostro de pesadez, que le cuesta caminar, que no tiene ánimo para darle rumbo a su vida mucho menos para administrar un municipio golpeteado por exceso de él y de sus antecesores.

El alcalde «perezoso» manipulado por alguien ha hecho de Huamantla, un municipio anárquico y lejos de alcanzar el título de «Pueblo Mágico». La comuna tiene todo para ser un potencial en turismo.

Sin embargo, su autoridad va en contra de este propósito porque le da lo mismo defender, enaltecer, rescatar, difundir, así como fortalecer sus tradiciones y costumbres.

Y es que a «Jasso» le vale eme que en el estado de Tlaxcala, la fiesta brava y charra hayan sido decretados por el Congreso Local, como Patrimonio Cultural Inmaterial.

Su actitud retrógrada y más aún nefasta ha generado que tanto aficionados a la fiesta brava y charra lo critiquen. Cómo es posible que asuma actitudes fantasiosas en lugar de generar certidumbre a ambas tradiciones.

A los charros les cierra el lienzo y a los amantes de la fiesta brava las puertas del museo. O será que sólo sus familiares y amigos podrán gozar de ambas instalaciones.

Lo mejor de todo, es que ya falta un día menos para que Jasso se vaya a saludar a su jefecita; los de la Peña Taurina -dicen las lenguas de doble filo- esperan a que Antonio Hernández, no termine negociando algo en «lo oscurito» con el presidente municipal, así como uno de los charros foráneos lo hizo en la pasada feria.

Desde la Redacción

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