17 noviembre, 2019
Mantener un control prenatal puntual, cuidar la alimentación y la salud de la futura mamá, así como seguir al pie de la letra las indicaciones médicas respecto a la realización de exámenes de laboratorio o de imagenología, son algunas de las recomendaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), para que un bebé llegue al término de las 40 semanas de gestación y nazca sano.
La doctora Luz Angélica Ramírez García, Directora Médica del Hospital de Ginecobstetricia No. 4 del IMSS, en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Niño Prematuro, hoy 17 de noviembre, la especialista destacó que algunos de los nacimientos antes del periodo de embarazo son espontáneos, sin embargo, la mayoría se presentan derivados de una serie de factores maternos que pueden ser: sobrepeso, obesidad, diabetes, hipertensión, infecciones, problemas renales, edad materna muy avanzada o muy joven, así como los tratamientos de fertilización.
Por ello, destacó la corresponsabilidad entre la planeación de un embarazo en las mejores condiciones con un control prenatal regular, en la que intervienen el padre, la madre y el personal del IMSS brindando atención oportuna, de calidad, con calidez, eficacia y eficiencia.
El embarazo, dijo, debe ser un acto en donde la mujer cuente con condición de salud favorable, nutrición adecuada, ausencia de ingesta de cualquier tipo de drogas, hábitos higiénicos ponderados, tomar ácido fólico e identificar situaciones de riesgo con su médico responsable.
La doctora Ramírez García, señaló que en el IMSS el porcentaje de prematurez se ha incrementado y actualmente se ubica en 9.75 por ciento, lo que representa 40,411 nacimientos prematuros cada año.
La pediatra neonatóloga, explicó que el nacimiento se considera prematuro cuando ocurre antes de las 37 semanas de gestación y éste puede darse antes de las 28 semanas (prematuros extremos); entre las 28 y 32 semanas (muy prematuro) y lo que se denomina como prematuro tardío, que es a partir de las 32 semanas y antes de llegar a las 37.