Irma Jordana, la doble de Honorina

Hay columnistas que expresan que la designación y ratificación de cargos en el Congreso Local, dejó sorprendidos a muchos, sin embargo, no todos opinan lo mismo sencillamente fue una acción de componendas que deja satisfecha a una mayoría de diputados locales rapaces.

La designación de irma Jordana Garay, como presidenta de la Junta de Coordinación y Concertación Política (JCCP), no es más que producto de una coalición que se mantiene unida con alfileres, y que la capacidad intelectual de esa mujer está en duda.

La originaria de San Luis Potosí, y que ha visto como “negocio político” a Tlaxcala, sencillamente se dedicará a obedecer las órdenes de su padre Silvano Garay Ulloa, líder del Partido del Trabajo (PT), y así sacarle raja a su estancia por dos años más que dure la presente legislatura.

Es una lástima que entre copas, bares y comidas se hagan tales amarres políticos, pero llama la atención que cada vez más es marcada la separación entre los legisladores de Morena, PT y PEST.

Y hasta cocinera es la política arribista que exhorta a sus homólogos a dejar atrás las “colores y sabores partidistas”. ¿La política tiene sabores? Vaya que las ocurrencias, es el principal estilo de la presente legislatura.

En verdad que Irma Jordana agradeció la confianza de sus compañeros de legislatura, de los que votaron a favor y en su contra, y todo parece indicar que será la nueva cocinera del Congreso Local, y que ya se ha ganado el mote de la nueva Honorina.

Y qué decir de la ratificación de Rafael Ortega como presidente del Comité de Administración del Congreso Local, sencillamente seguirá siendo el “chalán” de 24 diputados; es decir, el IBM, para complacerlos cuando atrás de las mamparas sus coterráneos se quieran emborrachar o bien degustar garnachas o salmón para saciar sus miserias.

Así las cosas, en la casa de las ocurrencias, donde la política de quinta, se ejerce y donde se velan por los intereses oscuros más que por el bien de Tlaxcala.

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