Jornada violenta

Frente a una jornada violenta donde se han registrado ocho homicidios dolosos, en menos de 24 horas, además de catorce en tan solo siete días, nos obliga a reflexionar que al Gobierno Federal, Estatal y Municipal, les está fallando la estrategia coordinada en materia de seguridad.

El grado de que ocurran dos asesinatos violentos por día, hace que la ciudadanía perciba un panorama de inseguridad en la entidad, pero los datos duros del Sistema Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), arrojan otra cosa.

Es lamentable que las cifras sean alarmantes y que las autoridades minimicen los hechos. Por ejemplo, en secretario de Gobierno, Aarón Pérez Carro, dice que los homicidios son «hechos aislados y atípicos». ¿Aislados y atípicos?…

Lo cierto es que en las calles ya ocurren actos violentos a plena luz del día, en los cuales salen a relucir armas de fuego, gatilleros solitarios o acompañados que actúan en venganza.

Si Pérez Carro cree que la sociedad acepte que son hechos aislados y más aún atípicos -como si estuviera hablando en términos ecológicos- pues como responsable de la gobernabilidad está equivocado.

Lo que ocurrió este lunes en la carretera Apizaco-Texmelucan, en Tizatlán, luego de que un comando armado sustrajo de una ambulancia poblana a un policía local, en medio de balazos obliga a pensar que entre estados (Puebla y Tlaxcala), no hay comunicación.

Además, lo ocurrido en Contla de Juan Cuamatzi, es parte de la reacción ciudadana, que lamentablemente reaccionó con violencia ante una autoridad con oídos sordos.

Los destrozos a la alcaldía y a patrullas es el tatuaje de la intolerancia, de un malestar frente a una indiferencia de la autoridad municipal, sin embargo, habrá que ver hasta cuándo el Gobierno de Andrés López Obrador, reacciona con su venerada Guardia Nacional.

Desde la REDACCIÓN

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