30 mayo, 2019
Con ocurrencias inició el segundo periodo ordinario de sesiones y con ocurrencias está a punto de terminar en la LXIII Legislatura Local, donde las traiciones, la falta de productividad, la doble moral y más aún la audacia del mandatario Marco Antimio Mena, se impuso.
Tal parece que los diputados locales de Morena no han aprendido a legislar, precisamente, bajo un razonamiento legal y del pulso social que necesita Tlaxcala, pues solo se han dedicado a saciar vanidades frente a un poder excesivo en su actuar.
Un gran sector de la ciudadanía dice que la presente legislatura ha superado a las demás, pero no en productividad, sino en su miseria política y que será la misma historia quien ponga a cada uno de los diputados en su justa dimensión.
Queda demostrado que el único legislador se impuso con tres vetos, y que aún no han sido resueltos por el Congreso del Estado, y ese legislador fue el mismo gobernador, pese a solo contar con una diputada.
Incluso, Marco Antonio Mena Rodríguez quedó bien con Andrés Manuel López Obrador Obrador por no fomentar los excesos a los que pretendían los diputados de la 4-T, tal y como se lo hizo saber en su primer visita a la entidad, como presidente de México. Ellos saben de qué hablamos.
Es absurdo que el primer año del periodo ordinario de sesiones haya sido improductivo en medio de una “nueva transformación”, donde la nula moral y la propia ignorancia pecaron frente a una sociedad que esperaba algo a favor de la democracia.
Además, es lamentable que no haya ciudadano alguno que les recrimine legalmente por qué se adjudicaron una bolsa de más de 400 millones de pesos, para obra pública y proyectos productivos para el campo en el Presupuesto de Egresos de 2019.
Mucho menos el destino monetario de cada ajuste trimestral, el cual es distribuido -desde lo oscurito- entre los 25 diputados locales. Una ocurrencia más, es la mostrada este martes por los diputados hijos de la…
A dos días de que supuestamente venga el mismo López Obrador, dieron su show circense en el pleno de la Cámara de Diputados, al destituir por caprichos y complacencias al morenista, Víctor Manuel Baez López de la Junta dé Coordinación y Concertación Política (JCCP).
Con ello, los legisladores de Morena, PT y PES muestran su canibalismo, pero sobre todo que juntos harán historia.