26 febrero, 2019
La tarde de este martes en representación del Gobernador de Tlaxcala, el titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC), José Antonio Ramírez Hernández, se hizo presente en el domicilio particular de Aldo Hernández Calixto, paramédico voluntario de Protección Civil (PC) de Tequexquitla, que el día anterior perdió la vida en un accidente de tránsito.
En la vivienda número 54 de la calle Cuauhtémoc del centro del municipio, ubicado al oriente de la entidad, donde la madrugada llegó el féretro escoltado por unidades médicas -después de pasar lista-, el funcionario estatal se entrevistó con los padres y esposa del elemento caído.
Ahí, les externó la enorme solidaridad en el momento que atraviesan, un reconocimiento a su trabajo y desempeño, pero sobretodo el compromiso con el que se desempeñaba el socorrista que era conductor de la ambulancia de PC.
“Él era uno de nosotros, aunque laboraba en el municipio…el es parte de nosotros, era de Protección Civil, somos compañeros”, fue el comentario en privado de ‘El Puma’ a los deudos.
Dijo que le constaba personalmente la responsabilidad con la que actuaba Aldo, quien siempre se caracterizó por su participación en las actividades en benéficio de la comunidad a la que servía, hasta este lunes que la fatalidad lo alcanzó, justo cuando abanderaba un hecho de tránsito sobre la carretera México-Veracruz.
Situación en la que se vio involucrado cerca de las 14:00 horas del lunes, cuando intentó frenar el avance de un tráiler que a velocidad considerable se acercaba al kilómetro 172+150, punto donde estaban sus compañeros, los que gracias a esta acción salvaron la vida.
Pero también fueron testigos de la embestida mortal, los que actuaron de forma inmediata subiéndolo (moribundo) a su propia unidad, para trasladarlo al Centro de Salud Comunitario de El Carmen donde finalmente dejó de existir.
En honor Hernández Calixto este miércoles llevarán a cabo una misa de cuerpo presente, luego para recibir honores por parte del Ayuntamiento y finalmente conducirlo a su “última morada”. Al paramédico caído en cumplimiento de su deber le sobreviven; sus señores padres, su esposa y dos menores hijos (niño y niña) de cuatro y 20 meses de edad respectivamente.
Sergio ESPINOZA/ Redacción