Obra carretera, un suplicio

Resulta preocupante el alto grado de accidentes vehiculares que se registran en el tramo que moderniza el Gobierno Estatal, en la carretera Apizaco-Tlaxcala, donde la falta de señalamientos suficientes y la imprudencia de conductores han generado sinnúmero de lesionados.

Lo cierto, es que no basta poner señalética hasta confusa sino que personal de seguridad garantice una mejor circulación, de más de 15 mil unidades vehiculares diarias por tal área que se encuentra colapsada por el tráfico.

Una más, es que personal de las empresas responsables de la obra pública hagan adecuadamente el trabajo de abanderamiento, en ese tramo donde se han registrado hasta indicios de inseguridad para algunos conductores.

Estamos seguros que los titulares de algunas áreas de la administración pública criticarán dichas líneas; sin embargo, sería importante que circularan por esa zona para darse cuenta que en lugar de agilizar el tránsito lo han colapsado.

Sería importante que alguna autoridad verificara que sólo uno o dos elementos de tránsito estatal aligeran la circulación, pero luego se les olvida porque están pegados en el celular viendo el Face.

Una más, en el tramo de hospitales se han registrado asaltos a mano armada a plena luz del día como él ocurrió al politólogo Patricio Lima Gutiérrez a quien despojaron de su automóvil hace unas semanas.

En el tramo que comprende de «El Molinito» al puente de hospitales las mismas autoridades habilitaron dos carriles para «aligerar» la circulación, si usted se dirige a la ciudad de Apizaco, pero de nada ha servido.

En términos generales, la testarudez, la falta de cultura vial, el estrés, el exceso de topes, la indiferencia de la autoridad hacen que el tráfico sea más desesperante.

Invitamos a cualquier funcionario público a realizar un recorrido por ese sitio en una hora tope donde encontrará un verdadero suplicio al transitar por una zona donde los accidentes viales son abundantes y donde la muerte parece rondar.

Dicen que algunos servidores públicos se pararon en ese lugar solo para aparecer en la foto, aquella que se tomaron en la colocación de la primera piedra, y estamos seguros que nuevamente estarán ahí cuando se inaugure la dichosa obra.

El desarrollo y la modernización de las carreteras es importante para Tlaxcala, pero hay que refrescarle la memoria a los políticos en el poder que la prevención es la mejor amiga del ser humano. Así que hagan su chamba.

Desde la REDACCIÓN

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