La descortesía…

Todo en el Segundo Informe de Gobierno de
Marco Mena Rodríguez salió bien salvo la descortesía que recibieron diputados de Morena al echarlos hasta la quinta y sexta fila, mientras que los integrantes de la pasada Legislatura estuvieron en la zona VIP.

Está claro que el enlace con el Legislativo Local, Arnulfo Arévalo Lara actúa con descortesía frente a la mayoría de los 25 legisladores, y solo privilegia a sus cuates los “pluris”, detalle que quizá no sepa el Ejecutivo.

Lo que pasó ayer está claro que el chalán del gobernador no está en la dinámica de entender que hay una nueva correlación de fuerzas políticas y más aún en la vida social.

Prácticamente, tal sujeto despacha desde las oficinas de Zonia Montiel Candaneda, la única diputada local del PRI, quien por cierto ha tomado una actitud beligerante y hasta corriente que no le abona en nada a Marco Mena, en su operación política y legislativa.

Lo que ocurrió ayer quizás el mandatario estatal y sus operadores piensen que es un asunto normal, sin mayor trascendencia.

Tal grosería deja entrever que al propio Mena no le interesa llevar una buena relación con los integrantes de este poder y que no tomó en cuenta estaba la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, integrante del gobierno Andrés Manuel López Obrador.

No se entiende por qué el ex diputado local, Arévalo, plenamente identificado con el grupo de Mariano González Zarur -hoy adversario político del mandatario estatal- es enlace con el Legislativo. ¿Un inepto en esa tarea?… Ojalá, le pague Oficialía Mayor de Gobierno, un curso de buenos modales.

Su poca capacidad para ser interlocutor podría poner en riesgo la relación de Mena con un buen número de diputados opositores, aspecto que no le conviene a Marco Mena, en un medio de un panorama político nebuloso.

Lo cierto, es que hay cosas claras sobre la mesa:

La primera, ese ciervo quizás engañe al gobernador al decirle maravillas en su actuar como enlace con los 25 diputados, o la segunda, que el mismo Mena le ordene que sea descortés, poco ortodoxo y hasta corriente, así como actúa su misma diputada local.

Vaya descortesía, que no sólo quedó ahí. Ese mismo chalán del gobierno invitó a los diputados de Morena, diez minutos antes a una comilona que ofreció el gobernador, para sus invitados especiales, aspecto que recibieron como una grosería.

De haber acudido los legisladores quizás el mandatario estatal, los hubiera mandado a la cocina a degustar los alimentos dentro de esta austeridad republicana.

Ah por cierto, la presidenta de la mesa directiva del Congreso Local, Luz Verá se enteró de tal descortesía y prefirió ser comparsa de la misma.

Desde la REDACCIÓN

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