La UPET, la manzana de la discordia…

Una vez que se publicó -este domingo- la convocatoria para renovar la dirigencia de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala (UPET), es importante fijar mi postura como reportero y militante de la misma.

Actualmente, el mismo periodismo atraviesa una dura dificultad, generada por el efecto de las redes sociales. Navega entre dos frentes.

Las mismas redes le permiten a los ciudadanos ejercer con libertad, lo que sea el designio de su propio pensamiento, aunque muchos abusan al generar Fake News (noticias falsas).

Está claro que no todos los usuarios de las mismas son sujetos que gozan de calidad moral y por ende de ética.

Y lo que faltaba, ahora se convierten en “modernos periodistas” para informar por medio de un celular.

Ahora resulta que es tan fácil ostentarse como representante de un medio de comunicación, y ejercer su status de reportero, como a últimas fechas aquellos “cronistas” incultos que hacen horrendas transmisiones en vivo.

Aclaro, entre los del gremio sabemos quiénes ejercen su labor bajos principios netamente informativos.

De eso no hay crítica, mucho menos discusión porque son empresas y trabajadores serios los que llevan su misión de reportar.

Lo que uno se pregunta de dónde han surgido tantos “medios y reporteros” que solo demeritan esta tarea.

Así de claro, está lejana la posibilidad de regular a los medios, y el mismo uso del Internet.

El riesgo de una elección…

Por ello, la actual directiva de la UPET, sabe qué reporteros votaron en la elección pasada, y ese será el patrón es el que se utilizará para elegir al nuevo líder, además de los que se acumulen.

No obstante, existe una complejidad en este proceso interno, pues solo basta tener un año de antigüedad dentro de un medio para poder solicitar una credencial y votar.

También se debe reconocer la colaboración del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), para llevar a buen puerto la designación del líder de este organismo. Su misión deberá aplicarla.

Es más, si la propia presidencia de la UPET, informó que en el padrón hay un promedio de 50 agremiados, cuántos de ellos ya dejaron de ser trabajadores de un medio de comunicación.

Lamentablemente, hay un riesgo. Existen sujetos que alimentan insanamente una página de Facebook o un blog, que amagan con votar.

Ante ello, quienes aspiran a integrar la nueva directiva no deben alentar la injerencia de esos falsos redentores.

Los organizadores de la elección interna están a tiempo de reservarse el derecho de admisión. No les debe temblar la mano, por el contrario que asuman el compromiso de actuar decididamente.

Hoy, es tan fácil es alterar una publicación para poder decir que tienen un año de antigüedad dentro de un medio.

Aquí, no solamente la buena voluntad basta, lo importante es comenzar a cambiar un gremio mediante la transparencia de una elección.

Quienes han criticado a la UPET, y han formado hasta otras organizaciones de periodistas en Tlaxcala, deberían abstenerse de sufragar.

Como expresidente de la UPET, dejo claro que quienes aspiren a ser líderes de esta organización no deben predicar con el ejemplo de los partidos, por eso están reprobados.

Tengo conocimiento que ahora hasta políticos – que buscan estar activos para las elecciones constitucionales de 2021- pretenden ser registrados como colaboradores de medios.

De suceder, representaría un grave atentando contra la vida interna de la unión de periodistas. Por años, hemos exigido -en diversos foros- respeto a quienes ostentan el poder.

En este sentido, propongo lo siguiente:

1.- La realización de un debate para quienes desean ocupar una alta responsabilidad, y que se transmita por el mismo canal de YouTube del ITE.

2.- Sería importante que todos los aspirantes presenten públicamente su plan de trabajo para los dos próximos años.

3.- Determinante que firmen una carta compromiso donde acepten celebrar una corrida de toros, tradición taurina que ha crecido en la última década.

4.- Que el ganador de este proceso se comprometa a recibir y a ejecutar un mecanismo de protección de periodistas.

Quien redacta estas líneas ha propuesto dicho objetivo a la unión, sin que haya respuesta positiva hasta el momento.

5.- Dadas las circunstancias, es necesario reestructurar la entrega del Premio Estatal de Periodismo, para generar mayor credibilidad.

6.- Proponer al Congreso del Estado, que nuevamente se entregue la Presea “Miguel N. Lira”, al mérito periodístico bajo otro formato.

7.- No se debe dejar votar a políticos disfrazados de “columnistas” mucho menos a falsos reporteros.

8.- Lo principal, es que quien quede como presidente de la UPET, se rija bajo los principios de legalidad y transparencia en su actuar.

Hoy más que nunca debemos pregonar con la seriedad, congruencia y profesionalismo.

Y no es porque estén de moda los “hijos de la cuarta transformación” en todo el país, sino porque hay una nueva realidad.

Como expresidente dejé sentadas las bases para que la UPET, fuera mejor. Hoy y siempre he tenido el deseo de contribuir -como otros colegas presidentes- al enriquecimiento de esta organización.

Escribe JAVIER CONDE

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