Inicio de una buena relación…

En una posición institucional, que es digno de reconocer, el gobernador del estado, Marco Mena Rodríguez y el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se reunirán para acordar una agenda en común que tenga efectos positivos a partir del próximo primero de diciembre.

Y cómo andarán las cosas que el tabasqueño ha preferido que sea el Gobierno de Tlaxcala, quien lleve la logística en varios aspectos de lo que será hoy su visita, y por ende el Foro para la Construcción de la paz y la Reconciliación Nacional Tlaxcala-Puebla.

Es un hecho, que López Obrador y Mena Rodríguez hablarán varios puntos como la instalación en el estado, de la misma Secretaría de Cultura, la cual podría ubicarse en el antiguo y bello edificio que antes albergó el Instituto Tlaxcalteca de la Cultura (ITC).

El encuentro está programado para las 13:00 horas, en Palacio de Gobierno, donde el morenista mayor tendrá antes un encuentro con la prensa nacional y local.

Los equipos de ambos políticos han mencionado que existe un buen entendimiento, lo que seguramente beneficiará a Tlaxcala, y ojalá lo entiendan así los lacayos al servicio de Lorena Cuéllar Cisneros, y de Joel Molina Ramírez, quienes tienen telarañas en la cabeza.

El otro encuentro…

Además, Andrés Manuel dicen que se reunirá con los diputados locales de Morena, PT y PES, y esperemos que les dé un buen jalón de orejas sobre todo a su descoordinador Víctor Báez que ha cometido una serie de yerros en su conducta legislativa.

Por si no lo sabe, el originario de Zacatelco violentó la Ley Orgánica del Poder Legislativo y su propio reglamento, aspecto que hoy pretende reformar con una modificación por demás amañada. ¿Qué opinará el próximo presidente de México?…

Lo cierto, es que la banca de su partido está dividida porque el también presidente de la Junta se Coordinación y Concertación Política (JCCP), trae una ambición desmedida y no sabe cumplir acuerdos.

Es lamentable que el recomendado de Lorena Cuéllar, actúe fuera de la ley como fue la integración de las comisiones, y que hoy pretenda “parchar”. ¿Un caso de esta naturaleza lo avalaría López Obrador?…

Seguramente, el ex alcalde de Zacatelco y otros le expresarán puras mentiras. Allá el próximo presidente si las cree.

La dirigencia…

Lo mismo ocurre en la dirigencia estatal de Morena, que no tiene pies ni cola. Joel Molina Ramírez, encargado de ese instituto está en su posición de dividir aún más a los militantes y de denostar a otros directivos de ese partido con quien no congenia.

Ojalá y López Obrador, supiera lo qué pasa en algunos municipios donde la militancia se siente relegada porque algunos candidatos federales y hasta locales no han cumplido acuerdos con aquello del levantamiento del censo para medir realmente la pobreza en Tlaxcala.

Andrés Manuel, que no le digan, que no le cuenten lo que ocurre en su franquicia, con sus diputados, con su dirigente estatal, con la militancia. Escarbe y encontrará que no es el paraíso que le han pintado.

Por cierto hay algunos Lorenistas que ya se sienten enlaces en dependencias federales; es decir, argumentan que serán delegados «disfrazados» y que no importa que la jefa sea solo una porque lo más importante es vivir del presupuesto. ¡Qué bonita familia!…

Escribe Javier Conde/ Redacción

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