IAIP rehén de la ambición

Está claro que David Cabrera Canales, Francisco Morones Servín, Marlenne Alonso Meneses comisionados del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (IAIP), han puesto en jaque precisamente a un organismo autónomo donde no se predica la transparencia.

Y es que es lamentable que por su ambición al poder y su propia ignorancia a la interpretación y aplicación de las normas, ha provocado que este instituto navegue en una profunda crisis que en nada abona a su buen desempeño.

Además, los poderes Ejecutivo y Legislativo han dejado pasar que el fenómeno de la discordancia vaya en aumento. Se sabe perfectamente que la autonomía impide que las autoridades puedan tener injerencia en la vida interna de la IAIP, pero un llamado institucional no les caería mal.

Sin embargo, muchos saben que en este problema que simula un “golpe de Estado” a Marlenne Alonso por parte de los dos comisionados hay manos externas que busca generar una desestabilización a un organismo que ha abonado poco a la transparencia desde que se creó. ¿Los hermanos Ortiz tendrán que ver algo?… ¿Cabrera Canales se manda solo?

Por ello, surge una pregunta ¿acaso el Estado y los ciudadanos deben seguir destinando recursos para que la IAIP funcione? ¿Ha rendido los frutos para los cuáles fue creado?… Sencilla y llanamente nos atrevemos a decir que no.

El desgaste por la posesión de la presidencia del mismo organismo podría desencadenar una verdadera crisis de credibilidad entre la ciudadanía. La comisionada se aferra a que fue elegida como presidenta -por tres años- bajo un decreto constitucional.

Empero, alguien le debería explicar a Alonso Meneses que ese mismo decreto no establece que sean de forma consecutiva los tres años. Si estará siete años, es obvio que puede ocuparlos durante este periodo.

Y qué decir de los comisionados que dicen saber mucho de leyes, pero terminan por contra decirse en la interpretación de la misma ley, por lo que el pueblo también se pregunta ¿por qué eligieron los diputados a unos comisionados normales?…

Claro está que dicho organismo siempre ha sido criticado porque la mayoría de sus comisionados han cometido excesos como otorgarse bonos cuando no están permitidos, gastar demasiado en viajes de representación e incluir en la nómina a amigos y hasta amantes.

De lo anterior, no lo inventamos nosotros sino el mismo Órgano de Fiscalización Superior (OFS), ha detectado lo anterior, precisamente en una institución encargada de procurar que se aplique la transparencia. Como dicen los chavos ¡Ay ajá!…

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