Una capital, insegura…

Lo sucedido hace unos días en la capital del estado, donde una turba de ciudadanos buscó hacerse justicia por su propia mano quizás para la autoridad estatal y municipal, sea un hecho aislado, sin embargo, las voces del hartazgo contra la inseguridad fueron un claro manifiesto de que algo está pasando en Tlaxcala.

En pleno centro histórico de Tlaxcala, se escuchó el clamor de aquellas personas que fueron víctimas de algún delito, no solamente eran de aquellos familiares de una comerciante asaltada sobre la calle Lira y Ortega.

En un hecho inédito para la capital del estado, la inconformidad fue clara por parte de muchos de los que estaban ahí presentes, en el sentido de quien la vigilancia en los distintos puntos del municipio y de una zona conurbada son demasiado vulnerables frente a la delincuencia.

Jamás los capitalinos, por lo menos en la historia más reciente habían visto a otros ciudadanos golpear a un costado de la iglesia de San José a un presunto sospechoso de un delito, en cuyas faldas -supuestamente- portaba una arma de fuego.

Los ciudadanos de nuestro estado están acostumbrados a ver ese tipo de escenas en la zona sur de la entidad, donde la sangre bravía ha evitado muchos actos delincuenciales, mediante el uso -lamentablemente- de su propia mano.

Estamos seguros que las autoridades criticarán lo escrito en ese espacio de opinión, empero, sólo transmitimos el clamor de los mismos capitalinos ante un hecho de inseguridad.

En los videos que publicó este diario evidencian a una mujer harta frente al fenómeno de la inseguridad y critica la actuación de algunos elementos policiacos quienes actuaron con “tortuguismo”.

Empero, es cierto también hubo otros policías estatales y municipales que hicieron bien su trabajo y eso es digno de reconocerles, para evitar ante todo que la violencia se extendiera hacia el interior de un comercio donde se refugió otro de los presuntos sospechosos.

Las autoridades municipales andan muy sensibles ante la crítica, sin embargo, es importante decir que en varios puntos del municipio de Tlaxcala siguen los robos de comercios, vehículos y de casas habitación.

Y no lo decimos nosotros, pero algo está pasando en la capital donde las propias autoridades debe dar certeza, porque ya son actos en los cuales los pobladores han pretendido hacer justicia por su propia mano.

El primer hecho pasó hace unos días en las inmediaciones del mercado municipal, y ahora a unos cuantos metros de Palacio de Gobierno, y del propio ayuntamiento capitalino. Estamos a tiempo de que Tlaxcala, siga siendo una comuna segura, limpia y de cero ambulantaje.

Somos unos firmes creyentes de que las cosas pueden mejorar, pero estamos lejos de tener servidores públicos comprometidos, pues solo basta caminar por las calles de la capital, para darse cuenta que precisamente la inseguridad, la carencia de servicios públicos y la abundancia de comercio desleal próspera.

Y eso ocurre cuando sus autoridades no tienen el pulso de las cosas, y más aún cuando dejan de caminar y observar las calles. La bella Tlaxcala, no lo merece.

ÍNDICEMEDIA DIARIO

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