¿Escobar en una encrucijada?

Comentan fuentes confiables que en su oportunidad, el ex alcalde panista, Adolfo Escobar Jardínez, le planteó al anterior gobernador de Tlaxcala, Mariano González Zarur, de su pretensión de construir un Polideportivo, con tal de tener su venia. 

Al término de un acto oficial, el panista le dijo en corto que tal edificio público, se situaría en unos terrenos ubicados junto al rastro municipal de la capital del estado, donde encontró una respuesta totalmente congruente y tajante. 

El ex mandatario estatal le soltó a bocajarro al ex diputado local panista que no contara con su apoyo, y le recomendó que no incurriera en problemas por el bien de la comuna. 

Escobar Jardínez, espero -hasta el último minuto de esa conversación- encontrar el respaldo del hombre más poderoso del sexenio anterior, pero la respuesta fue negativa y muy clara. 

Días después, el político quien busca ser senador de la República en 2018 y gobernador de Tlaxcala en 2021, no entendió de razones y comenzó a gestionar ante las autoridades federales recursos públicos para edificar el Polideportivo, a sabiendas -dicen las mismas fuentes consultadas- de los problemas en la legítima posesión de los terrenos. 

El proyecto se ejecutó, su área de comunicación difundió lo que fue el «magno» proyecto de Escobar. Vino una «grandiosa» inauguración -el seis de abril de 2016- y consigo surgieron los problemas legales para el ayuntamiento de Tlaxcala. 

Resulta que aparecieron algunos dueños de los predios existentes y la advertencia del Órgano de Fiscalización Superior (OFS). 

Dicha instancia fiscalizadora le advirtió a la Comisión de Finanzas y Fiscalización -presidida entonces por el PAN- que no era prudente avalar la cuenta pública de la comuna relativa al año de 2016, debido a las inconsistencias en la construcción del citado Polideportivo.

A pesar de ello, el PAN logró el voto de los legisladores del PRI, en la pasada legislatura para avalar estados financieros que contenían observaciones en la ejecución de recursos públicos, por lo que la Justicia Federal ratificó lo decidido por un juzgador del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE). 

La decisión estriba que dicho inmueble deberá demolerse definitivamente. Según, el expediente 398/2015, se trata del Juicio de Interdicto de Obra Nueva promovido por Ismael Pérez Santacruz en contra del ayuntamiento de Tlaxcala y del entonces alcalde, Adolfo Escobar Jardínez.

Y es que el panista edificó el Polideportivo «Carlos Castillo Peraza», en los predios denominados Rancho San Isidro y San Bárbara en la Colonia Loma Xicohténcatl de la ciudad de Tlaxcala, una inversión de más de 35 millones de pesos.

Futuro nebuloso…

El futuro político de Adolfo Escobar parece desplomarse porque también hace unos días el Congreso del Estado, decidió reprobar la cuenta pública del último trimestre de 2016.

Lo anterior, en virtud de que las observaciones que no fueron solventadas por el municipio de Tlaxcala, y que constituyen un probable daño patrimonial, por un importe 11.7 millones de pesos, que representa el 13.3 por ciento del presupuesto devengado al 31 de diciembre del año anterior que fue de más de 90 millones de pesos.

Dicen que sus amigos y aliados políticos como la senadora del PAN, Adriana Dávila Fernández,  le han dado la espalda, y está claro que en el Congreso Local, nadie de los diputados locales pugnó porque se salvara su última cuenta pública.

¿Mano amiga?…

Está claro que Escobar Jardínez ha encontrado más benevolencia de la alcaldesa del PRI, Anabell Ávalos Zempoalteca frente a los hechos que están documentados y hasta la vista de todos. 

Ha sido tal el coqueteo político que la presidenta aún mantiene empleada a los pocos seguidores del panista dentro de la administración capitalina. 

Es más, la misma mujer quien aspira a gobernar el estado -algún día- estrechó la «mano amiga» del alcalde saliente en el proceso de entrega-recepción y tan angelical es dicha amistad que hasta Ávalos invita a Escobar a inaugurar obras públicas. ¿Qué nexos políticos los unen?…

Bien dijera el ex gobernador de Tlaxcala, Tulio Hernández Gómez, que tanta democracia «nos ha partido la madre». ¿O no?… 

Pero muchos se preguntan ¿qué funcionario federal avaló el proyecto para la edificación de este «elefante blanco»? ¿Qué funcionarios municipales deben ser castigados? ¿Ávalos solapará tales excesos o seguirá tan dócil?…

Y es que la alcaldesa del PRI ha sido notificada por parte del OFS, para emprender las acciones legales por este caso y dicen que poco ha hecho a tales instrucciones. 

El asunto no se ha cerrado jurídicamente, pero en caso de un revés total implicaría un hecho inédito porque 35 millones de pesos, provenientes del pago de impuestos de ciudadanos se los llevaría el viento. Entre políticos nos veamos, tiempo al tiempo. 

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